
Hoy, cuando cerca de 300.000 estudiantes de grados 7o. a 11 lleguen a las 710 sedes de los colegios públicos de Bogotá, lo harán sin pagar un solo peso por su educación.
Se unirán a los alrededor de 700.000 (de 0 a 6o. grado) que ya tenían ese privilegio.
Los ahorros para los padres de los estratos 1, 2 y 3 son importantes: 136.000 pesos anuales los de preescolar (correspondiente a pensión y útiles, pues estos últimos los regala la Secretaría de Educación; 51.000 pesos los de primaria, que incluyen matrícula, pensión, boletín, agenda, carné y salidas pedagógicas; 63.000 pesos los de secundaria (igual al anterior); 82.000 pesos los de 11 (con derechos de grado) y 79.000 pesos los que tienen hijos con necesidades especiales (enfermedades auditivas, visuales y cognitivas).
Esto, en plata blanca, le significa al Distrito una inversión anual de 84.000 millones de pesos, “dinero que no va a hacer falta en ningún otro apartado de la Secretaría de Educación”, dice el secretario, Carlos José Herrera.
‘Un lujo bien escaso’ Por eso, la jornada de hoy de ‘Aprender la fiesta’ (bienvenida al cerca de un millón de niños que estudian en los colegios) va a ser más especial.
“Lo que tiene Bogotá en materia educativa es un lujo bien escaso, al menos en América Latina”, sigue Herrera, graduado en ciencias políticas y experto en temas de resolución de conflictos.
“Hemos llegado a un punto alto y no podemos parar”, agrega. Por eso lo que viene es su meta y, espera, lo continúe gobiernos futuros.
Uno de esos temas es la jornada única escolar (hoy los colegios distritales tienen una jornada de 6:30 a.m. a 12:30 p.m., y otra de 12:30 p.m. a 6:30 p.m.), “a la que se tiene que llegar, pero en unos 10 ó 15 años, cuando se construyan más colegios para tal fin. Estamos en el proceso de hacer los que necesitamos y arreglar los antiguos (todavía faltan 200). Iniciaremos un programa piloto en el 2011, para ir adecuando el tema”.
Su otra meta está relacionada con la segunda lengua. “Decidimos que lo mejor es trabajar el inglés intensivo, que incluye, al menos, una clase en ese idioma con profesores bilingües. Haremos convenios para que 1.000 maestros se acrediten en los próximos cinco años, pero cumplir el objetivo se tarda unos 20 años”.
Y para mejorar más la calidad de vida de los estudiantes (véase recuadro), la Secretaría desarrollará un programa de convivencia en los colegios, que incluirá a los personeros, los maestros y ONG para dirimir conflictos y promover la seguridad.
Para esto último, con la Secretaría de Gobierno se hará un programa con los vecinos y comerciantes de los planteles y se pondrán cámaras de seguridad en las zonas externas de los colegios con problemas de violencia.
A pesar de los logros, hacia adelante hay mucho que hacer. “Esto no tiene reversa”, afirma Herrera.
LA EDUCACIÓN DISTRITAL EN BLANCO Y NEGRO
1-Se trabaja para reducir el rezago tecnológico de muchos de los maestros de la ciudad.
2- Se requiere que las universidades den más cupos a estudiantes de bajos recursos.
3- Pero no sólo más cupos, también que los apoyen económicamente en su formación.
4- Hoy, la ciudad tiene 50.000 estudiantes con transporte escolar.
5- 11.600 estudiantes reciben un subsidio condicionado a la asistencia escolar.
6- Desde este año, 145.000 estudiantes reciben a diario desayuno o almuerzo.
7- En 43 colegios se realiza la articulación media con la superior, que es darles formación técnica a los alumnos desde 10o.
8 colegios seguirán afianzando el programa de segunda lengua. Uno de ellos, el Cundinamarca, es el piloto principal en el tema.
70.000 niños de preescolar reciben cada año los útiles completos y 100.000 de otros cursos los llamados ‘morrales de sueños’.