No se puede aceptar como marco de política educativa un dispositivo controlado que reduce la participación a foros coordinados por especialistas, en un medio de gestión que ha impuesto la fusión de los centros escolares, negando a los PEI y a las comunidades como actores de la educación. En medio de una racionalización administrativa que disminuye el número de rectores y directivos docentes y tiene fórmulas de contratación diferenciadas.
¿Cómo se lleva a cabo una consulta democrática si están tomadas unas decisiones unilaterales? No es democrático el entorno porque sostiene la aspiración y la imposición del establecimiento por aumentar el número de estudiantes y la carga laboral a los docentes bajo rectorías gerenciales, niega la pedagogía y los procesos y aprendizajes colectivos de dirección, y sostiene de nuevo que la política no se negocia. Con menos recursos dice aspirar a mejor educación, por ejemplo mediante la reducción de transferencias.
Sostiene el empeño en una escuela como unidad productiva y competitiva. Basada en los mínimos estándares. Genera ejércitos de: desempleados, funcionarios medios, temporales. Bachilleres militares, paramilitares y guerrilleros. Este modelo educativo es incapaz de retomar el balance critico al modelo que copió del Chile de Pinochet, ahora en crisis por inequitativo, excluyente y reductor de la gestión municipal. El cual reafirma el papel de los Especialistas que ahora, capacitan a los docentes, diseñan el currículo para que éstos lo ejecuten y hace invisibles a los estudiantes: objetos del currículo.
Acerca de la convocatoria y sus estrategias: fueron sesgadas de entrada, la información tabulada pasa a ser elaborada por 10 especialistas. Es excluyente: puesto que el medio virtual solo convoca potencialmente un 13.5% de la población, esporádicamente. Puesto que para entenderse se necesita apropiar los lenguajes y las lógicas del otro, lo que hace el Ministerio está limitado solamente, a programadores de software capaces de develar y modificar en un sentido democrático unos instrumentos de sistematización, hechos con fórmulas que reducen cualquier idea a plantillas estandarizadas – alerta hackers.
No despierta credibilidad cuando no se responde a preguntas cómo: ¿Cuántos computadores y servicio a Internet hay en las escuelas pobres? ¿Cuánto dinero se invierte en licencias ignorando el software libre? No lo responde porque su afán es legitimar el discurso oficial que tiene como horizonte el 2019, solo es un ejercicio consultivo a discreción del MEN, porque la escuela, como es sabido se asume solamente como el lugar donde se adquieren las competencias que exigen la productividad y la competitividad para formar operarios, funcionarios medios, jornaleros con empleos temporales y los ejércitos de desempleados calificados que necesita la globalización. Porque para las escuelas pobres brinda computadores en desuso.
Quedó perdido el propósito del 96, enunciado por el ministro de la época como que: “No es un plan del gobierno, pertenece a todas las colombianas y colombianos, y la responsabilidad de su ejecución corresponde tanto a la organización estatal como a la sociedad civil... el futuro de la educación y el bienestar social de la nación”. Y: “…como una movilización nacional y un compromiso de todos por la educación”. Dudamos que ahora con una reducción sustancial de la participación se logre más intervención de la población.
Lo más rescatable del plan anterior no fue su cumplimiento como política sino las deliberaciones a que dio lugar, como en Bogota, y con base en las cuales se logró que en el texto quedara el compromiso del estado por propuestas del movimiento pedagógico como la Expedición Pedagógica Nacional. Y, algunas promesas como: los programas de Atención a las Poblaciones Especiales, (pueblos indígenas, raizales, comunidades afro-colombianas, la población rural y otras “marginadas”). Promesas que fueron luego traducidas a la logica hegemonica. El estado solo mantuvo la concertación en un primer momento. Los procesos educativos con participación, fueron cooptados hacia la idea de un modelo único que busca formar para la nueva ruralidad, en el que quedan atrapadas las aspiraciones de afro, indígenas y campesinado.
El sentido de política pública buscado
La movilización resalta la ejecución de política pública en la Expedición pedagógica nacional. Esta que es una iniciativa de sectores de educadores desde el principio de los años 80, consiguió que se adelantara a pesar de que el propio Ministerio pronto abandonó su empeño y los compromisos que adquirió. Independientemente del estado, tienen sentido público los movimientos pedagógicos singulares: los proyectos afrocolombianos e indígenas porque están en manos de sus actores, y se sustentan en movilizaciones sociales, culturales y ambientales, que confrontan los dictámenes oficiales, contribuyen a un verdadero agenciamiento de políticas educativas y pedagógicas, apropiadas por los participantes.
A fin de ilustrar que otras opciones tienen cabida retomamos el reciente ejemplo de Chile. El modelo tantas veces invocado, de educación para las competencias de productividad y competitividad de la globalización, del esquema privatizador y de eficiencia para el sistema educativo. En Chile hoy, se conforma un consejo nacional con niños y jóvenes estudiantes, académicos y con otros representantes de la sociedad. Porque se trata de “…políticas estratégicas de Estado definidas nacionalmente, con consenso de actores y diferenciación y combinación de medios”. El cual propone un texto para derogar la ley reguladora de la educación en el país (conocida como LOCE)
[1] –el paradigma de las reformas educativas y proponer un derrotero para una nueva ley.
Pero, más que controvertir al Ministerio, la necesidad es definir en una amplia consulta el camino a seguir hacia una convocatoria colectiva alternativa en una verdadera deliberación para consolidar lo nacional como:
-Avance colectivo en la definición de una ley estatutaria que permita cumplir y regular el derecho a la educación con un visión clara en el contexto del conjunto de derechos económicos, sociales, ambientales, civiles… Que permita la exigibilidad de derecho a la educación.
-Recuperar las iniciativas de cambio desde lo singular, lo local, lo regional (afros, indígenas, rurales, comunitarios, ambientales) dentro y fuera de las escuelas.
-Comprender el sentido de lo público asociado a los intereses nacionales, léase: gremiales, juveniles, magisteriales, culturales, empresariales, populares, que lo componen y expresan.
-Pensar en los contenidos de una educación que obviamente tenga como referente los intereses colectivos, variados, distintos, diversos, plurales.
Al margen de los resultados de la consulta del Ministerio, la arquitectura del plan decenal requerido es un proceso pedagógico que eduque al definir procedimientos, procesos y objetivos de un proyecto nacional articulado y comprometido con el entendimiento y la realización de la democracia social, la diversidad cultural, la convivencia pacífica. Toda una movilización en la cual las normas o leyes son medios y no fines a alcanzar; en las que su elaboración, su exigibilidad, las formas organizativas que promueva, reconozca o cree, sean referentes del ejercicio generalizado y secuencial de políticas (ahora sí) públicas afirmativas por los niveles de participación que logre alcanzar.
Son principios de un PDE alternativo como el que se necesita:
Una apuesta por la plena realización de los derechos DHESCA, una expresión de la diversidad cultural y la pluralidad ideológica, que asume al Pueblo como constituyente incuestionable. Avala y se sustenta en unas experiencias viables desde distintos territorios en que se gestan y asientan procesos diversos. Parte del reconocimiento epistemológico político de saberes y sujetos plurales. Reconoce y promueve diversidad, deliberación y constitución de saberes, culturas, territorios y poblaciones: rurales, afrodescendientes, urbanas, regionales, indígenas, locales. Como capaces de pensar, construir en unas lógicas con otros sentidos de cultura, de sociedad deseable. Con otros referentes que quieran superar la mediocridad y lo burlesco que se padece.
Como otra evidencia a favor de lo propuesto, hay procesos importantes como los acumulados de foros educativos locales, distritales, regionales. Con resultados como PDE locales, la consolidación de redes de transformadores e investigadores legítimos desde eco o biopedagogías críticas.
En las perspectivas de una Movilización social, la educación está llamada a ejercer el derecho a convocar a todas las poblaciones y tendencias de Colombia. Para concertar qué país queremos.
on criterios operativos a considerar para realizarlo
1- Determinar los planes decenales concertados. 2- Institucionalizar el gobierno escolar de las comunidades. 3- Promover organismos de participación. 4- Conformar foros y consejos educativos institucionales, locales, municipales. 5- Democratizar la evaluación escolar. 6- Empoderar a las comunidades educativas desde PEI autónomos. Porque le compete a toda la población intervenir: puesto que más de 700.000 jóvenes desertan de la educación básica y media, (inf. contraloría/05), y, están en discusión criterios renovados para la evaluación del ejercicio de la educación como Derecho fundamental: (inf. procuraduría/06)
La diversidad cultural es fundante de un nuevo concepto de una nación con: diferentes etnias, sectores sociales, estratos, instituciones, individuos ya que la mayoría no cabemos en esquemas administrativos impuestos, rígidos y ajenos.
La nación como constituyente: Construye el sentido del Derecho a la educación y demás derechos en un sentido movilizador y constructor de vida digna para todas las personas. Se requiere llegar a propuestas de indicadores de evaluación propios de gobiernos fuertemente democráticos, con avances cualitativos y cuantitativos en: Procesos de organización participativa desarmada y decisoria, espacios fortalecidos o creados para ejercitarla colegiadamente, realizaciones asumidas desde decisiones participativas públicas, sin elecciones bajo presión armada, financiera y/o manipulada.
Conocimiento, valoración y apropiación sensible – intuitiva – corporal - de contextos. Hacia un vida social, cultural, política, económica alternativa al desarrollo de todos(as) los(as) Individuos, las culturas y las especies vivas Del entorno local, nacional y planetario.
n PDE en una perspectiva de democracia, problematiza, debate, sistematiza; legitima; divulga; publica y profundiza desde organizaciones responsables. Intenta la consolidación de múltiples redes de innovadores e investigadores. Pese a escasez de tiempo, recursos, reconocimiento institucional.
Son criterios operativos de un PDE alternativo en un escenario nacional:
1. Iniciar con una carta pública. 2. Orientar un proceso deliberativo encaminado a fortalecer la sociedad civil. 3. Garantizar pactos que afiancen las autonomías: de los maestros, de las comunidades, de las instituciones, de las entidades territoriales, porque hoy solo es autónomo el MEN con los interlocutores que elije 4. Ser vinculante del estado y la sociedad civil. 5. Tener una Difusión y convocatoria ampliada y progresiva, descentralizada y dispuesta a la preservación del sentido del proceso para evitar los hegemonismos institucionales o individuales –llámense ONG, Mesías, consultores, partidos, etc. 6. Concreción de nuevos programas y proyectos. 7. Partir de problemas sentidos por los sujetos y las instancias en tensión. 8. Para resolver el problema presupuestal de la educación.
e compete a la sociedad considerar propuestas y necesidades como: 1. La formación centrada en procesos “in situ” no programas de “formación docente” privados, uniformes, descontextuados. 2. Definir una Escuela abierta al mundo desde proyectos locales comunitarios. 3. El re-conocimiento de la pedagogía más allá de la subsidiaridad tecnológica. 4. La regionalización curricular 5. La articulación y unidad del sistema educativo.
La política no es pública por ser estatal, si no por contar con legitimidad social. La movilización propuesta es una oportunidad: para constituir un proceso de concertación nacional, incluida la institucionalidad. Es una posibilidad, para recuperar un liderazgo no hegemónico de FECODE. Con la UNIVERSIDAD, como una pluriversidad entendida con lo identitario, lo nacional, lo necesario en términos de ciencia y tecnología con soberanía. Con la escuela, el magisterio, con todos los actores populares. Es alternativa porque asume los propósitos, los alcances y posibilidades de unos planes de rescate de la dignidad, la seguridad integral, el compromiso del docente, su identidad y para superar el discurso de la eficiencia y la racionalidad del desarrollo, desde el cual se ha impuesto la lógica administrativa sobre la pedagogía. Que llegue a acuerdos que permitan exigir y garantizar su cumplimiento.
Está en juego la posibilidad de que la educación sea, para el hacer y ser nación. Es necesaria una educación alternativa a la fea monotonía oficial, que contenga un sentido liberador para las nuevas oportunidades de vivir la política y otras posibilidades pedagógicas éticas y estéticas renovadoras.
[1] Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza de 1990.