Aleccionadora insubordinación de los estudiantes de secundaria

Por: Miguel Angel Pardo R. (*)

Durante el mes de mayo los estudiantes de secundaria de todo el país se vincularon al Paro Nacional Indefinido del Magisterio contra el Proyecto de Acto Legislativo 012, a la vez que creció la participación de los padres de familia.

Tanto en el paro nacional de 48 horas, realizado el pasado 9 y 10 de mayo, como el 15 del mismo mes, cuando se inició el Paro Nacional Indefinido, las delegaciones de los estudiantes procedentes de todo el país colmaron la Plaza de Bolívar y se convirtieron en protagonistas durante todo la jornada, en la que millares de ellos exigieron al Senado de la República el hundimiento del proyecto.

En Bogotá, durante el jueves 17 y el viernes 18 de mayo, por iniciativa de los consejos, los personeros y de los representantes ante los consejos directivos, se desarrollaron impresionantes movilizaciones en la ciudad, las que superaron los 50.000 estudiantes; se manifestaron no solamente contra la ya mencionada reforma constitucional sino contra el texto que reforma a la ley 60 de 1993 que deja aún más claro las intenciones del gobierno de Pastrana de privatizar la educación, suprimir la carrera docente y eliminar la autonomía académica y la democracia escolar.

Mockus ordenó a la policía disolver las manifestaciones del pasado 17 de mayo, lo que lejos de amainar el entusiasmo estudiantil, lo incrementó al día siguiente. Luego, el Alcalde Mayor anunció más represión contra toda la población, amenazando con detener a los estudiantes, cobrarle a las familias los eventuales daños que ocasionen los disturbios provocados por la fuerza pública y judicializar a los maestros. La respuesta de padres y estudiantes fue la de aumentar la contundencia del paro y la toma de las instituciones educativas hasta con la instalación de carpas.

El punto de la resistencia es cada vez más alto. Contra la resolución 3675 de 22 de Mayo de 2001 que faculta a los rectores para que decreten vacaciones en las instituciones tomadas o declaradas en paro, y a las insultantes declaraciones de los Ministros de Educación y de Hacienda, que señalaron a los maestros como incitadores y a los estudiantes de idiotas útiles, el movimiento reivindicó el carácter justo y autónomo de la protesta, respondiendo con la toma de la capital y de la Plaza de Bolívar, realizada el pasado 24 de mayo, durante 12 horas, esta vez con la movilización de más de 100.000 muchachos. En el país la cifra fue diez veces mayor.

En el aspecto organizativo, los estudiantes se convencen de la necesidad de coordinar sus esfuerzos, razón por la cual el 18 de mayo se reunieron más de 250 delegados de varios colegios y conformaron el Comité Distrital de Secundaria, con la coordinación del Consejo Nacional Superior de Colombia (CONSEC). Similares procesos se adelantan en todo el país. Así las cosas, el 5 de junio la juventud marchará nacionalmente hacia el Congreso en Bogotá para que no apruebe el atentado de muerte contra la educación.

Bogotá, 28 de mayo de 2001.

(*) Delegado de la ADE ante la Junta Distrital de Educación. Publicado en La Bagatela Nº 2. Bogotá, junio 2 de 2001.