Ante reformas neoliberales: Movilizaciones y protestas obligadas

En la etapa reciente del neoliberalismo, desde 1990, todos los gobiernos han implementado con sumisa ejecución la implementación de las políticas emanadas desde el FMI, BM, OCDE, entre otros, con la finalidad de proteger las ganancias de los grandes capitales nacionales e internacionales de los monopolios financieros, que de manera descarada se llevan por delante a la población, que siempre ha estada precarizada pero que ahora desborda la pobreza absoluta.

Las reformas abundan por doquier de manera fundamental en el Congreso y desde gobierno, quien, con sus áulicos representantes, implementan y más bien imponen reformas que rapan los pocos derechos de los trabajadores y desempleados, porque por ejemplo la reforma tributaria, que Carrasquilla llamó Ley de Financiamiento, no era otra cosa que una medida para poner a tributar a todo el mundo. O como se explican las ampliaciones de las bases tributarias de productos y servicios que hoy entregan al estado parte de sus ingresos, cuando estos existen, en contraposición a la protección de los grandes capitales con exenciones y proteccionismos, mientras la desprotegida producción nacional se muere por la competencia de mercado externo desproporcionada. Entonces las quiebras son el resultado lógico y acompañado del aumento del desempleo.

El abandono del campo y de su renglón productivo alimentario, con el abandono total de sus gentes, sin salud, educación, ni expectativas prestacionales, porque allí no existe el salario, y peor aun cuando desde gobierno tienen propuestas de salarios diferenciales para la ciudad y para el campo.

Otra discusión interesante y no menos importante, es la del salario que ha venido siendo traído a menos, casi al punto de desaparecer, pues la informalidad, las provisionalidades, los OPS, el trabajo por semanas, el trabajo por días y ahora con el trabajo por horas, jóvenes con salario por debajo del mínimo, son las estrategias por excelencia de los empleadores protegidos por el gobierno, para aumentar sus ganancias. Ya no hay tampoco contrato formal indefinido.

Y no quedando aún completa la trama, entonces atacan los pocos y disminuidos derechos prestacionales de quienes los pueden alcanzar. Ahora los trabajadores al cabo de muchas décadas de trabajo, no tendrán pensión sino un reembolso de sus ahorros durante toda su vida laboral que depende de que sea superior a 56 millones de pesos. Con este modelo implementado con los captadores privados como Luis Carlos sarmiento Angulo, es que ahora transformarán a Colpensiones y la trasladarán para todos estos efectos al Holding financiero para que sea entonces, la de mayor probabilidad, administrada por ente privado. El viejo truco de que lo privado es mejor y más eficiente que el Estado, para justificar el exterminio y la entrega de las empresas del Estado.

Con la reforma pensional he venido sosteniendo que nuestros hijos jóvenes, los niños y los que no han nacido, ya no tienen la seguridad pensional. Son niños sin futuro desde antes de ser concebidos.

¡¡Viva el paro del 21 de noviembre y todos los que sean necesarios!!!!