Carta a Moises Wasserman - A proposito de financiación de grupos de Investigación

Bogotá, 12 de febrero de 2007
  
Doctor
MOISÉS WASSERMAN LERNER
Rector
Universidad Nacional de Colombia
 
Respetado señor Rector:
 
De la misma manera que en su momento di respuesta a su Comunicado No. 15 de 2006, hoy no puedo dejar de pronunciarme frente a su Comunicado No. 01 del 6 de febrero de 2007, a propósito de la financiación de los grupos A de investigación clasificados por Colciencias.

Ante todo debo recordar que el lenguaje ofensivo y desafiante de la administración Palacios-Fayad en contra de los profesores, no le reportó los mejores dividendos políticos a esta nefasta administración desde el mismo momento de su ascenso mesiánico hasta su epílogo cantinflesco. Las adjetivaciones públicas de que fueron victimas los profesores incluyeron aquellas que los sindicaban de intelectualmente tuertos, esquizofrénicos y reaccionarios a la civilización, para sólo señalar algunas de las más benignas. No obstante esta ignominiosa historia, que condujo al irrespeto y a la indignidad de investidura rectoral, la actual Rectoría en su Comunicado No. 15/2006 reeditó este condenable estilo al sugerir taras cognitivas en los profesores para entender el texto de la "modernizadora" propuesta rectoral de limitar inflexiblemente las Comisiones Externas de Servicio, mostrando además, a quienes no compartían su propuesta, como opuestos (reaccionarios) a la modernización de la Universidad. Tal estilo conduce de manera inevitable a que se den las correspondientes respuestas proporcionadas y proporcionales que sólo contribuyen a revivir una indeseable y catastrófica polarización entre la Rectoría y vastos sectores del profesorado, lo que produce, entre otras consecuencias, la inconveniente fractura del ritual propio de la dignidad rectoral.
 
Ahora, en el Comunicado Rectoral No. 1/1007, la Rectoría persiste en ese estilo beligerante, el cual brilla por su absoluta ausencia en el seno de las sesiones del Consejo Superior Universitario cuando de defender el presupuesto de la Universidad Nacional se trata, frente a las radicales posiciones del Gobierno Nacional de no asignar recursos adicionales bajo el argumento de la supuesta ineficiencia del cuerpo profesoral. Es inaceptable que como respuesta a la solicitud de varios miembros de Grupos A clasificados por Colciencias sobre el cumplimiento de una decisión y de un compromiso público asumido por la DIB actuando dentro de su jurisdicción, se de cómo respuesta que " Todos los apoyos se harán en el marco de convocatorias transparentes. Una de ellas para los Grupos A…". En ningún momento los directores de Grupo A que nos acercamos a la DIB para averiguar sobre la suerte de los recursos asignados lo hicimos para obtener financiación de manera no transparente. Como lo reafirma la Directora de la DIB, no obstante que la intención de continuar brindando apoyo a los grupos está claramente plasmada en las estrategias del Plan de Desarrollo presentado por la DIB a la Sede y a la Vicerrectoría de Investigación, el reconocimiento financiero acordado pública y transparentemente para los Grupos A durante tres años consecutivos fue modificado posteriormente, reduciéndolo sólo a un año.
 
Es igualmente inadmisible que quienes varias veces fuimos señalados como unos tuertos por la anterior administración, ahora seamos señalados por actual Rectoría como poseedores de un ángulo visual estrecho (" no mirar la realidad a través de una estrecha rendija") cuando miramos el tema de la financiación de la investigación. Aquí si vale traer a cuento la expresión popular: "los pájaros tirándole a las escopetas". Si alguien ve la Universidad de manera estrecha y auto-contenida, al margen de la sociedad y del Estado, no sólo en la financiación sino en su conjunto, es la misma Rectoría, como se evidencia en su propuesta de Plan Global de Desarrollo 2007/2009 y se reafirma en su Comunicado No. 01/2007. De manera deliberada la Rectoría exonera al Gobierno Nacional de cualquier responsabilidad en la financiación de la investigación y repite la opinión de éste acerca de que el problema de fondo es la ineficiencia del cuerpo profesoral: " Lo que podemos hacer, entre todos, es mejorar nuestra capacidad para competir en forma eficiente en otros fondos". Es decir, en la opinión de la Rectoría la oferta de recursos para investigación abunda, lo que sucede es que somos muy ineficientes para competir por esos fondos. Con esta afirmación se pretende soslayar que las auténticas universidades de investigación sólo son posibles con la asignación deliberada de sustanciales y oportunos recursos públicos, los cuales nuestro premoderno Gobierno no está dispuesto a asignar porque tiene otros intereses, otras prioridades y otros compromisos, los cuales no incluyen la investigación y el desarrollo ni la ciencia y la tecnología. La Rectoría oculta que la capacidad de propuesta de nuestra masa crítica de investigadores desborda ampliamente los recursos financieros para satisfacerla, dentro y fuera de la universidad.
 
La Rectoría declara que "La consecución de dineros adicionales no es tarea fácil ". Habría que agregar que será menos fácil cuando una Rectoría trata de ocultar los  problemas estructurales de fondo de la educación superior colombiana y de la investigación, con el único y deliberado propósito de liberar al Gobierno Nacional de su responsabilidad de financiar suficientemente la Universidad para que ésta pueda convertirse en una auténtica universidad de investigación y posicionarse así entre las primeras de la región latinoamericana. La actual Rectoría es el típico ejemplo de aquellos que una vez fueron profesores y en cuanto accedieron a una posición transitoria de poder se creen Gobierno, repiten su discurso sobre la ineficiencia del cuerpo profesoral y adoptan su estilo dictatorial, sin darse cuenta que simplemente están sirviendo al interés premoderno de un Gobierno que, al no invertir en conocimiento, sólo contribuye a profundizar la pobreza, la inequidad y la dependencia.
 
La Rectoría afirma en su Comunicado: "Algunos profesores han solicitado una reunión mía con los líderes de Grupos A. Yo propongo en cambio una reunión más amplia, con asistencia de todos los profesores interesados …..para discutir el problema de la investigación en la Universidad y algunos otros relacionados". Es decir, los directores de los Grupos A, además de comprometer la transparencia, ahora también aparecemos como excluyentes y de visión estrecha frente al tema de la financiación de la investigación. En el fondo, lo que la Rectoría ha aprendido del Gobierno Nacional es la tesis neoliberal de que aquellos que perciben mayores salarios son los culpables de que otras perciban menores salarios, y que hay que proceder a redistribuirlos sin tocar el capital, tal como sucedió con la Bonificación de Bienestar. Ahora la Rectoría pretende enfrentar entre si a los Grupos de investigación clasificados por Colciencias, en donde los Grupos A aparecemos, en un evento de distribución de recursos proporcional a los méritos, sustrayéndole los recursos a los otros grupos, y además de manera excluyente y no transparente.
 
Sobre la discusión del problema de la financiación de la investigación y sobre la universidad de investigación, la representación profesoral ante el Consejo Superior Universitario se refirió en un documento, a propósito de la presentación de la ultra-conservadora propuesta de Plan Global de Desarrollo de la Rectoría. En tal documento ( Fundamentos conceptuales determinantes de la decisión de la representación profesoral de no acompañar con su voto en el CSU el Plan Global de Desarrollo 2007/2009 presentada por la Rectoría de la Universidad Nacional de Colombia ) la representación profesoral resalta la total ausencia de posiciones críticas de la Rectoría sobre el tema de la financiación de la investigación y la relación de la Universidad con la sociedad y el Estado. En la propuesta rectoral fueron eliminadas todas las posiciones críticas surgidas en los Claustros y las Colegiaturas; por lo tanto, es totalmente inaceptable que ahora se afirme que: " Las propuestas de la Vicerrectoría han sido ampliamente discutidas y coinciden con lo propuesto en los Claustros y Colegiaturas que condujeron al plan de desarrollo". Es decir, el incumplimiento de los reconocimientos a los Grupos A se atribuye ahora a las propuestas de los Claustros y las Colegiaturas.
 
Es necesario ponerle fin al discurso demagógico de la administración Palacios-Fayad y de la presente administración acerca de que nos vamos a convertir en una universidad de investigación como aquellas representativas del Imperio, cuando en la práctica sólo se ha visto la introducción e implementación de medidas parroquiales, dictatoriales y violatorias de la democracia liberal, que sólo nos acercan a las universidades de las neo-colonias más atrasadas. La representación profesoral ante el CSU ha expresado público y profundo compromiso con el propósito de hacer de la Universidad Nacional de Colombia una auténtica universidad de investigación, y no de una manera demagógica y politiquera, pero es necesario que la Rectoría haga el esfuerzo por reconocer que el principal obstáculo para este logro lo constituye el Gobierno Nacional, y no el cuerpo profesoral con su supuesta ineficiencia. Sin aportes financieros adicionales de parte del Estado para este propósito, nos veremos de manera permanente abocados a la rapiña y al destructivo y salvaje darwinismo social por unos irrisorios recursos, sin que podamos conseguir la tan anhelada universidad de investigación.
 
Retomando las cifras presentadas en el Comunicado rectoral, se podría hacer una simple simulación, no con el propósito de que se proceda de esa manera en la distribución de los recursos, sino para ilustrar la magnitud del problema de la financiación de la investigación en la Universidad. Si los 64.000 millones de pesos disponibles para investigación durante los tres próximos años se distribuyeran entre los actuales 421 Grupos (clasificados y reconocidos por Colciencias) le correspondería a cada uno de ellos alrededor de 50 millones de pesos por año, independientemente de las modalidades de convocatoria y de la naturaleza del objeto de investigación. Si al número de investigadores en Grupos se añaden aquellos investigadores no presentes en ellos, la cifra ya repartida se podría ver un tanto reducida. Si el estimativo se hace con relación al número individual de todos los investigadores, la cifra obtenida al final de la distribución se hace aun más ridícula. Sin ninguna duda se podría concluir que el cuerpo profesoral de la Universidad no produce más conocimiento debido a que los recursos financieros no se lo permiten y no debido a su ineficiencia. Si se hace el mismo cálculo con relación a los recursos de Colciencias y el total de investigadores del país, se llega a conclusión similar. Por lo tanto es inexacta la afirmación de que el atraso en investigación en los países subdesarrollados de debe a la ineficiencia de sus investigadores para acceder a fondos de investigación. Si se acude a las reiteradas cifras sobre las inversiones de los países del mundo no desarrollado en investigación y desarrollo (R&D) con relación al PIB, también se llega a la misma conclusión: no se produce más intelectualmente porque principalmente el Estado no invierte en conocimiento, no porque los investigadores presenten taras cognitivas que les impidan acceder eficientemente a la financiación.
 
Sobre "La estrategia de redes" es necesario reconocer que bajo esa denominación existen varias modalidades de aproximación que van desde la organización de eventos, la distribución de información, hasta la participación efectiva en la actividad investigativa; sin embargo, también es cierto, y son numerosos los ejemplos, especialmente en el mundo no desarrollado, que de manera artificial y administrativa se presiona la constitución de redes para atenuar y enmascarar la ausencia de recursos suficientes para la investigación. Es así como agrupando a más investigadores en redes se les otorga unos escasos recursos financieros que permiten tenerlos medianamente ocupados a todos, sin que la investigación se incremente de manera neta y sin que se garantice la calidad requerida para la publicación internacional de sus resultados. Claramente, en los países desarrollados, y en forma particular en sus universidades de investigación, los investigadores no se distinguen por estar todos ellos simplemente ocupados, sino por realizar investigación con financiaciones suficientes que les permiten permanecer en la frontera del conocimiento, publicar internacionalmente y contribuir al crecimiento y al desarrollo económico, social y cultural de sus naciones.
 
Finalmente, debo reiterar mi constructiva invitación a la Rectoría para que se deponga cualquier animosidad interferente de la aproximación entre la comunidad profesoral y la administración central, de tal manera que podamos adelantar acciones consensuadas, efectivas y novedosas que permitan superar la equivocada concepción de una universidad entrabada y postrada por la supuesta ineficiencia de sus profesores, para que por primera vez la universidad pública y de investigación se constituya en una prioridad en las políticas de Estado, para que su financiación suficiente y oportuna ocupe lugar de privilegio en los planes y las agendas de los gobiernos de turno. Estoy seguro que a la Universidad Nacional y al país le beneficia mucho más una Rectoría digna y erguida ante la afrenta del Gobierno que una Rectoría obsecuente e incondicional frente a sus políticas y dictatorial frente a la comunidad profesoral.
 
 
Atentamente,
 
 
 
ORLANDO ACOSTA  MSc., PhD.
Representante profesoral ante el CSU
Director
Grupo A
Biología molecular de virus