Declaración del PTC sobre la reglamentación de la JEP

Declaración del Partido de Trabajo de Colombia PTC:

                          Duro golpe a la Jurisdicción Especial de Paz, JEP

   

 Apenas  transcurridos pocos días desde el triunfo electoral de su candidato Iván Duque, el Centro Democrático  inició una embestida sin tregua contra el acuerdo de paz. Ayer el senado aprobó, por fin, la ley de Procedimiento de la JEP,  introduciéndole modificaciones  sustanciales que atentan contra la esencia misma de este tribunal.  Con ello se confirma que los temores que se tenían en cuanto a las graves implicaciones que traería para el país el retorno al poder de la extrema derecha estaban plenamente justificados. Al mismo tiempo, se ratifican  dos asuntos que ya se sabían: primero, quien llevará las riendas del poder durante el próximo cuatrienio es el expresidente Uribe y segundo, que “hacer trizas los acuerdos de paz”, es cambiar su naturaleza y sabotear su aplicación, con el apoyo  de la inmensa mayoría de las élites, ahora partidarias del mandatario electo.  

   Al igual que la mayor parte de las leyes que tienen que ver con la implementación de los acuerdos de paz, la discusión y aprobación de esta reglamentación ha tenido un gran retraso en el Congreso, por cuenta del saboteo del Centro Democrático.  La JEP fue concebida como columna vertebral del acuerdo de paz, por cuanto permitirá juzgar a todos los actores del conflicto armado, no solo a la guerrilla, conocer la verdad sobre la responsabilidad de todos ellos en el mismo y así hacerle justicia a los millones de víctimas del conflicto armado.

  El argumento de Uribe, de su pupilo Presidente y de su bancada es que los magistrados de la JEP no les inspiran confianza y que tal como está integrado este tribunal  garantizará la impunidad a los jefes de las antiguas  FARC. No obstante, tal como lo ha señalado Gustavo Petro y otras voces de la oposición a Duque, esta no es su preocupación de  fondo.  Quien más le teme a la JEP es precisamente Álvaro Uribe Vélez, responsable político, entre muchos otros crímenes, de  los miles de “falsos positivos”, cometidos por las fuerzas del Estado bajo su mandato. Es decir, la única impunidad que quieren defender  es la  del expresidente y sus allegados. La preocupación por su propia suerte tiene bases reales: los militares  aceptaron someterse a la JEP, pero esto obliga a los más de 2000 mandos medios que han sido sindicados a contar toda la verdad sobre quiénes son los máximos responsables de dichos crímenes, como único mecanismo para obtener beneficios judiciales.  Hay que tener en cuenta también que existen numerosos procesos en curso ante las Cortes que acusan al expresidente y su familia con el paramilitarismo y narcotráfico, desde cuando fuera gobernador de Antioquia.

  Precisamente esta fue una de las modificaciones importantes que se le hicieron a la JEP en la sesión de ayer del senado. Se decidió congelar todos los procesos contra la fuerza pública hasta que el Congreso adelante una reforma constitucional que le permita crear una sala especial con nuevos magistrados, para que se les juzgue de manera diferencial.  El otro punto importante conseguido por el Centro Democrático consistió en despojar a la JEP de cualquier posibilidad de practicar pruebas en los casos de extradición, limitándole su papel al de establecer la fecha de los delitos. Con ello, el nuevo Presidente  consiguió las condiciones  políticas para la extradición “express” de Jesús Santrich, sin que se le haya  permitido a la JEP establecer su participación en el delito que se le imputa.  Esto era exactamente lo que pedía el gobierno de Estados Unidos, por medio de su embajador en el país.

 Además de darle un golpe certero al acuerdo de paz, con esta medida el Estado colombiano, como en otros casos, se someterá de manera incondicional a las órdenes de Washington y a su gobernante de extrema derecha, y renunciará a ejercer justicia de manera soberana, en un momento en que lo que está en juego es la supervivencia misma del acuerdo de paz. 

 Como lo ha señalado Gustavo Petro, jefe de la oposición al uribismo, la defensa del acuerdo de paz y la movilización social para preservarlo se convierte en la tarea fundamental del momento.

 

Partido del Trabajo de Colombia PTC

Yezid García

Secretario General (E)

Bogotá D.C., 28 de junio de 2018