DEFENDEREMOS A FECODE COMO VALIOSO BALUARTE DE LA EDUCACIÓN PÚBLICA Y LA MOVILIZACIÓN SOCIAL DE COLOMBIA

DEFENDEREMOS A FECODE COMO VALIOSO BALUARTE DE LA EDUCACIÓN PÚBLICA Y LA MOVILIZACIÓN SOCIAL DE COLOMBIA

 

 

 

DEFENDEREMOS A FECODE COMO VALIOSO BALUARTE DE LA EDUCACIÓN PÚBLICA Y LA MOVILIZACIÓN SOCIAL DE COLOMBIA

Por: Miguel Ángel Pardo Romero, Secretario de Asuntos Educativos, Pedagógicos y Científicos de FECODE

FECODE constituye un valioso baluarte de las organizaciones sociales en Colombia. Su lucha, durante seis décadas ha garantizado la existencia de la educación pública desde preescolar hasta la educación media, pese a que la misma Constitución Política, solo obliga al Estado a ofrecerla hasta noveno grado.

En un nuevo episodio de su histórico batallar, desde 2017 lideramos una enorme movilización social por la financiación estatal y adecuada de educación y, en la reciente negociación de 2019, por el respaldo de los sectores democráticos y después de 17 años de lucha, el Gobierno no tuvo más remedio que suscribir Acuerdos que lo obligan a realizar una reforma constitucional para garantizar, mediante el incremento real y progresivo del presupuesto, el derecho a la educación, la salud, el saneamiento básico y otros rubros de la inversión social en los más de 1.100 municipios de Colombia; como también, a ampliar a tres grados la educación preescolar, la cobertura en media especializada, rural, de jóvenes adultos y mayores garantías para una verdadera inclusión.[1]

Esta lucha se entrelaza con la otra Movilización Social que lideraron los jóvenes de Colombia por el derecho a la educación superior en 2018 y que sigue latente.

El Gobierno pretende incumplir estos Acuerdos suscritos con toda la comunidad educativa y, para el efecto ha intensificado por todos los medios su agresión, intentando deslegitimar nuestra tenaz labor, ya sea con ataques al Magisterio Estatal, por parte del partido de gobierno, acusándonos de “adoctrinadores” e incitando en contra nuestra a los padres y madres de familia o, más grave aún, a sectores profundamente intolerantes, algunos al margen de la ley, que terminan amenazando o atentando contra la integridad moral y/o física de los educadores, como también, de los activistas y directivos sindicales de FECODE y sus filiales.

El actual régimen, también intentó convertir la educación en derecho esencial para que no podamos ejercer los mecanismos constitucionales que hoy nos permiten batallar por la materialización de los derechos fundamentales. O, peor, trató de suprimir la libertad de cátedra, expresión de la democracia en la escuela y garante del conocimiento más avanzado.

Una vez más, el gobierno fue derrotado y los mencionados proyectos de ley fueron hundidos, gracias al inmenso apoyo de la comunidad académica y sectores democráticos de la población. Entonces el Gobierno y el Estado proceden a convertir en objetivo principal de sus ataques a la inteligencia y a la juventud de un país. Muestra de ello, es la reciente y terrible agresión de la policía a los estudiantes de la Universidad de Cundinamarca que, en una Nación políticamente civilizada, hubiese producido una inmediata declaración de la Ministra de Educación y un buen número de renuncias.

Rechazamos que se despedace el patrimonio público, entregándoselo a operarios privados ajenos a la educación, a los carteles de la construcción y de la alimentación escolar que son los únicos que se “nutren”, robándose los impuestos de la ciudadanía. Exigimos que más de 230 billones de pesos que, en una década se asigna al conflicto armado y 50 billones en la que se cuantifica la corrupción cada año, se destinen a la educación y a la inversión social.  Como parte de la inteligencia del país, hemos estado comprometidos con el derecho a la vida y la democracia; como también, con la Escuela como territorio de paz porque no aceptaremos nunca que el presente y el futuro de nuestras generaciones de jóvenes sea dedicar y acortar su existencia, librando una guerra que no es la suya para que una minoría privilegiada puede predominar políticamente de manera eterna. Sabemos que todo lo anterior, pisa poderosos callos y, por tal razón, nos consideran un “incómodo” protagonista social y, en ese sentido, de carácter político.

En virtud de lo cual, le exigimos al partido de Gobierno que cese su lenguaje belicoso contra las organizaciones sociales y los democráticas del país, al Ministro de Guerra que renuncie o deje de desprestigiar a las víctimas y de justificar a los agresores con sus declaraciones injuriosas y, al Gobierno de Duque que proceda a desmantelar las facciones que atentan con la vida de los líderes y lideresas sociales. Alrededor de 1098 educadores asesinados desde 1985 que corresponde a la tercera parte de activistas sindicales, 10 durante este gobierno y 3 en el presente año; como también, 11.000 amenazados desde 1985, 30% de ellos desplazados y 700 amenazados en el primer semestre de 2019, evidencia la grave y escalofriante la situación y la justeza de nuestra protesta.[2]

El Paro Nacional del Magisterio del próximo 12 de septiembre, se constituye en una enorme, masiva y pacífica invitación a todos los sectores alternativos y democráticos de la población a conformar el más amplio frente en defensa de los derechos a la vida, la paz, la democracia y el cumplimiento de los Acuerdos de Estado y de Gobierno con los sectores sociales, incluido el Magisterio. Saludamos la declaración de la Internacional de la Educación, en su Encuentro Regional suscrita el pasado 5 y 6 de septiembre en Bogotá y su orientación de realizar acciones de solidaridad en las embajadas de varios países.

¡Condenamos la violencia venga de donde provenga!  No van a amilanar nuestra lucha. Superaremos la adversidad con unidad, dignidad, entereza inteligencia, gigantescas y pacíficas movilizaciones y defenderemos a FECODE como el valioso baluarte de la Educación Pública y el Movimiento Social que es para Colombia.

Bogotá, 6 de septiembre de 2019

 

[1] Acuerdos FECODE –Gobierno Nacional en 2019. Ver en:  http://www.fecode.edu.co/images/Pliego2019/Cartilla_de_Acuerdos_FECODE-MEN-2019.pdf

[2] Datos recopilados por la oficina de Derechos Humanos de FECODE.