Politica educativa frente a la autonomía, la democracia y el gobierno escolar

La politica educativa nacional y distrital frente a la autonomía, la democracia y el gobierno escolar

Por Néstor Raúl Ramírez Moreno*

La política educativa nacional tiene que ver principalmente con dos aspectos muy relacionados entre sí: la financiación y la organización del sistema educativa junto con sus metas y propósitos.

Sobre el primer aspecto, la financiación, está absolutamente claro que la política educativa nacional tiene como propósito principal, desde su perspectiva neoliberal, privatizar la educación pública a través de la entrega de los colegios en concesión a la empresa privada y los convenios con el sector privado, política que desafortunadamente comparte el actual secretario de Educación del Distrito, Oscar Sánchez.

Ello no solo implica la descarga de la responsabilidad financiera del Estado, disminución en la inversión,  sino que, en materia de la organización del sistema educativo, la planta de personal docente es contratada por el sector privado afectando no solo la estabilidad laboral de los maestros y sus mínimas garantías laborales y prestacionales sino que además incide profundamente en la libertad de cátedra, en la libertad de pensamiento y de expresión lo cual es, entre otras, un retraso de 200 años de vida republicana de la nación, imponiéndose los criterios mercantilistas del empresariado, disminuyendo la calidad de la educación que este país necesita, es decir, una educación que contribuya, junto con las demás fuerzas vivas del país, a romper los umbrales del atraso, el subdesarrollo y la dependencia y permita alcanzar el progreso y la plena independencia y soberanía nacional.

Desde la perspectiva neoliberal en materia de educación, orientada por el Banco Mundial, la evaluación es el instrumento de coacción por excelencia, desde una perversa lógica eficientista,  para lograr los propósitos privatizadores, desprestigiando a través de ella a las instituciones educativas oficiales y a sus maestros. Los resultados de las pruebas nacionales e internacionales son para el gobierno, la razón de ser de la educación, y no los fines propuestos por la Ley General de Educación que aún no ha sido derogada y que deben ser la brújula que oriente la educación en el país. En otras palabras la política del gobierno pisotea la Ley, cumpliendo sumisamente con lo ordenado por organismo foráneos y en contravía con los intereses de la nación.

El “díaE”, uno de los embelecos de la Ministra de Educación,  Gina Parody, se inscribe en esta perspectiva neoliberal  que coloca el énfasis en la evaluación y no donde debiera ser, es decir, en la financiación adecuada y oportuna de la educación; en la ampliación de la planta de personal docente y de los trabajadores de la educación en general, a cargo del Estado y no de la empresa privada, y en condiciones laborales decentes y no terciarizadas; en la construcción de colegios y universidades públicas que faciliten el acceso a todos los estudiantes y no a unos pocos como se promueve con otro de sus embelecos, además excluyente, el de “ser pilo paga”.

En el caso de la Ministra Parody y del Secretario de Educación del Distrito, Oscar Sánchez, sus embelecos no solo obedecen a su condición de yuppies, tecnócratas neoliberales,  sino a su manifiesta ignorancia sobre tema tan fundamental para el país y para Bogotá, como lo es la educación, y a su desprecio y desconocimiento de la experiencia, conocimiento y la labor de los maestros en medio de políticas educativas gubernamentales que van en contravía con el progreso de la nación y pese a los menguados recursos, a los pésimos salarios y al maltrato permanente del gobierno.

Frente a las nefastas políticas educativas del gobierno nacional y la políticas  distritales de mantenimiento de los colegios en concesión con el sector privado y de implementación del programa 40X40, es necesario defender y fortalecer la autonomía y el gobierno escolar consagradas en la Ley General de Educación y en su decreto reglamentario 1860 de 1994.  La autonomía escolar se expresa en las instituciones educativas a través de los Proyectos Educativos Institucionales PEI. El mecanismo de elaboración, aprobación y reforma del PEI es el de la participación decisoria de la comunidad educativa en el marco del gobierno escolar, otra preciada conquista del magisterio colombiano consignada también en la Ley General y en el decreto 1860 ya mencionado.

Ordena el decreto 1860 en su artículo 14 que todo establecimiento educativo debe elaborar y poner en práctica, con la participación de la comunidad educativa, un proyecto educativo institucional que exprese la forma como se ha decidido alcanzar los fines de la educación definidos por la ley, teniendo en cuenta las condiciones sociales, económicas y culturales de su medio; y en su artículo 15 ordena la forma, el procedimiento como se debe adoptar el PEI, el proceso de deliberación con la participación decisoria de la comunidad educativa.

En otras palabras, porque por fortuna no se ha derogado la Ley General de Educación y su decreto reglamentario 1860 de 1994, la comunidad educativa puede aprobar o desaprobar cualquier proyecto que pretenda ingresar a  la institución, de acuerdo con las conveniencias o inconveniencias del mismo, en el marco de su autonomía, es decir de su Proyecto Educativo Institucional.

Proyectos y programas como el de 40X40,  deben ser conocidos oportunamente por la comunidad educativa y deben ser analizados, discutidos y aprobados o desaprobados por ella. La manera como se está haciendo pisotea la democracia, el gobierno escolar, la autonomía escolar y la Ley.

No sobra señalar que se torna imprescindible y de una importancia mayúscula para la defensa de la educación pública, la participación consciente y consecuente de los maestros en el gobierno escolar (Consejo Directivo, Consejo Académico) y en la promoción de la comunidad hacia su participación en los ya mencionados organismos del gobierno escolar y en los Consejos de Padres de familia y en los Consejos Estudiantiles. 

 


* Integrante del equipo de dirección de la Escuela de Formación Sindical de la ADE. Coordinador del Comité Sindical de la  ADE en la localidad 4a. de San Cristóbal. Autor de numerosos artículos en el campo de la política, el sindicalismo, la pedagogía, y los asuntos ambientales, publicados en revistas académicas y en periódicos de circulación en el ámbito educativo y de los trabajadores en general. nestoramirezmo@yahoo.es