FRENTE AL LESIVO PROYECTO DE LEY 057, CONFRONTACIÓN ORGANIZADA DE LA COMUNIDAD EDUCATIVA

FRENTE AL LESIVO PROYECTO DE LEY 057, CONFRONTACIÓN ORGANIZADA DE LA COMUNIDAD EDUCATIVA
Llegan a mi memoria las luchas que organizamos en el año 2000, cuando se propuso la reforma constitucional para quitarle a la educación, a la salud, al saneamiento básico y agua potable, la no despreciable suma de casi 120 billones de pesos. En esa época la comunidad organizada con alcaldes, concejales, diputados, gobernadores y congresistas de avanzada, decidimos salir a las calles a protestar contra dichas medidas, muchas de las cuales se impusieron por la habilidad del gobierno de turno, de ofrecer mermelada a mandatarios regionales, de lo cual hoy andan arrepentidos, pues la crisis de municipios y departamentos se debe a esa reforma, llamada Acto Legislativo 01 y la oprobiosa Ley 715.

Hoy, quienes conocemos la historia, tendremos la gran tarea de prevenir a toda la comunidad educativa y a los mandatarios regionales, para que no se vuelva a cometer el mismo error de dejarse engañar con el proyecto de ley 057, con lo cual se persigue ahondar la crisis de la entidades regionales, ya que de aprobarse, las entidades mencionadas, no solo estarán cargando a cuesta lo impuesto con el Acto Legislativo, sino que tendrán que soportar más reducciones de recursos con mayores responsabilidades. Es de recordar a Juan Manuel Santos, como ministro de hacienda en ese entonces, quien manifestó que todo se hacía en beneficio del pueblo en general, ya que los recursos crecerían en la medida en que crecía la economía. Hoy la realidad nos muestra todo lo contrario.
El proyecto de ley que se tramita actualmente en el congreso, paralelamente con el presupuesto para el año 2019, conlleva a que los recursos para salud, educación y otros aspectos, se recorten, se aumenten o se mantengan iguales, sin tener en cuenta los pasivos prestacionales y muchas deudas de la nación, así como el crecimiento de población y otras sentidas necesidades de las regiones.
Es curioso ver que para el Plan de Alimentación Escolar ( PAE), por ejemplo, se mantiene el mismo recurso, desconociendo su desfinanciación, que ya llega a más de tres billones de pesos; esto para no hablar de la deuda actual con educación y el FONPET ( Fondo Nacional de Pensiones de las Entidades Territoriales), que a hoy supera los mil quinientos billones de pesos, con lo cual, no solo se pone en riesgo el pasivo pensional sino su sostenibilidad, al igual que el pago de nómina de los maestros y las deudas que aún se tienen. Me refiero al proyecto de presupuesto para 2019.

 

De aprobarse el proyecto de ley 057, la planta de personal en educación se vería afectada, ya que se eliminarían los parámetros de alumnos-docente y alumnos –directivos docentes y personal administrativo, con lo cual también se aumentaría el número de alumnos por maestro, con el criterio de eficiencia y racionalización de planta de personal. De la misma manera, el MEN, podrá modificar la planta de personal a su antojo, en cualquier época del año, pues los rectores y entidades territoriales, tendrán que enviar reportes mes a mes, y por ese motivo es que se infiere, que los maestros estaremos en interinidad, ya que si baja la matrícula a mitad de año, el ministerio contará con la potestad para trasladar, reubicar o prescindir de los servicios del maestro “sobrante”, en cualquier mes, es decir, ya la agonía de esta modalidad de maestros no será a final y comienzos de año, sino que será durante todo el calendario escolar, lo cual es gravísimo, si analizamos que la matrícula baja en cualquier momento.
Otro aspecto grave del mencionado proyecto es la eliminación gradual de la gratuidad, pasando la responsabilidad a los padres de familia, en el caso que el municipio no la pueda asumir, sin desconocer que también se plantea la responsabilidad de infraestructura, de transporte, de servicios públicos y alimentación escolar, lo cual necesariamente llevará a que los rectores regresen a la época de organizar juegos rifas y espectáculos para poder sostener las instituciones a su cargo. Los municipios recibirán mayores responsabilidades económicas, con menores recursos y con menos potestades en cuanto al manejo de personal, ya que el Ministerio será quien organiza, ejecuta, orienta, asesora, dirige, vigila y evalúe el servicio educativo, al igual que también nombrará, removerá, trasladará, estimulará y dará licencias y permisos; como quien dice, asuma responsabilidades pero sin plata y sin autonomía para nada. Además la entidad certificada debe responder por la calidad, el acceso y la permanencia. Si no cumple con los mandatos del MEN, los municipios podrán ser sancionados, castigándolos con menos recursos para pagos de nómina. Tampoco habrá plata para cursos y concurso de ascenso y capacitación.

 

Otra perla del mencionado proyecto tiene que ver con el desconocimiento de la responsabilidad de la educación nocturna, de dejar de lado la educación preescolar y de volver a la época en que los ascensos solo se darán, en la medida que haya disponibilidad presupuestal, lo cual será ni más ni menos, que el congelamiento del escalafón docente, llámese, 1278 o 2277.

 

Y si los municipios salen mal librados, de la misma forma saldrán los rectores de las instituciones educativas, pues tendrán que asumir funciones relacionadas con la gestión del suministro diario y oportuno de la alimentación escolar, así como el de inventarse estrategias para garantizar la alimentación y su adecuado desarrollo. También tendrán que registrar la población focalizada y si incumplen en estos aspectos, se considerarán como falta grave sancionable.
En fin compañeras y compañeros, se nos avecinan grandes luchas, para lo cual se requiere de grandes dirigentes y por eso debemos aprovechar para que en estas justas electorales de las directivas a la Central Unitaria de Trabajadores, de FECODE y de sindicatos regionales, elijamos muy bien, escogiendo a dirigentes que tengan capacidades para enfrentar, tanto en la teoría como en la práctica esas lesivas políticas que atentan contra la educación pública, los educadores y la población en general. Desde ya nos tendremos que poner en la tarea de hablar con congresistas, con alcaldes, concejales, diputados y gobernadores, para que hagamos un frente común contra el proyecto de ley 057.
Los invito a que me apoyen con el No. 26 para la Junta Directiva de ADEC y que apoyemos a Miguel Pardo con el No 25 para FECODE, al igual que a CARLOS RICO con el No. 62 para la CUT Nacional y Hernán Rojas con el No. 118 para la CUT Bogotá- Cundinamarca. Para delegado al congreso de FECODE, estoy acompañado por el compañero Eduardo Clavijo, con el No. 51 y para el congreso de la CUT, por el compañero Julio Mosquera con el No. 108.

ESTE 21 DE SEPTIEMBRE SALGAMOS A VOTAR, POR DIRIGENTES PROBADOS EN LA LUCHA Y POR DIRIGENTES CON CONOCIMIENTO DE LA CAUSA Y DE LAS PROBLEMÁTICAS DEL MAGISTERIO.

Cordialmente,

HENRY SARABIA ANGARITA