La hora de las mafias va a pasar: Petro

Por: Pastor Virviescas Gómez/ Especial para El Espectador

Petro dice que su visita de esta semana a Europa es para construir iniciativas de paz. Tras las consultas el legislador espera que el Polo se transforme en una verdadera alternativa de gobierno.

El senador Gustavo Petro advierte que falta mucho por descubrir entre la articulación de la política y el crimen en Colombia.

Antes de su viaje a París, donde el jueves próximo denunciará ante la Unión Europea la desapariciónforzada y los recientes asesinatos de jóvenes en Colombia , el senador del Polo Democrático Alternativo, Gustavo Petro, dialogó con El Espectador acerca de su reto de convertir al PDA en la verdadera alternativa de gobierno para el país. También habló del conflicto interno y hasta de reconciliación entre víctimas y victimarios.

 

Asumir las consecuencias de llamar “criminal de guerra” a un general del Ejército como Rito Alejo del Río, tener que vivir rodeado de guardaespaldas, enfrentar a los poderosos... ¿vale la pena tanto riesgo y que un día de estos lo maten y pase a la historia como un sepulcro más?

 

Pues todos vamos a pasar a la historia y es mejor hacer algo provechoso que no hacer nada. Ante la catástrofe humanitaria que vive Colombia, indudablemente hay que actuar, así que el mejor mensaje que podría entregarles a mis hijos, el recuerdo que quedaría en ellos de lo que pude haber hecho es actuar contra la ignominia, la injusticia y los crímenes de lesa humanidad cometidos en mi propio país y sobre mi propia sociedad. Eso es lo que hay que hacer y entre más gente lo haga, más rápido lograremos la salida de esta época tan oscura.

 

¿Se queda con la investigación de la Fundación Arco Iris que desenmascaró a tantos políticos socios de los paramilitares o se conforma con la versión consignada en el libro del asesor presidencial José Obdulio Gaviria?

 

La investigación de Arco Iris es apenas un indicio, aún falta mucho por descubrir y confesar sobre la articulación de la política y el crimen. El panfleto de José Obdulio no es más sino el intento de quitarle peso a la enorme realidad, dramática, de la articulación de la política y el crimen dentro del ejercicio del poder en Colombia. José Obdulio lo tiene que hacer porque él mismo es un exponente de esa articulación de política y crimen. Es el entorno familiar de Pablo Escobar —su primo— el que escribe el libro.

 

¿A qué obedece su llamado a la conciliación?

 

Tenemos que entendernos. Incluso dentro de esta situación de victimarios y víctimas en que millones de colombianos han quedado, la posibilidad del perdón de las víctimas al victimario —que es la otra manera de hablar de la reconciliación— pasa por una reestructuración del poder, que debe ser cedido por los victimarios y entregado a los ciudadanos, entre ellos las víctimas.

 

Esta semana visitará Europa, ¿qué planteamientos va a hacer durante esa visita?

 

Tengo una reunión con unas perspectivas más constructivas que el tema de las desapariciones forzadas. Mi intención es ir a construir iniciativas de paz. Pero me comprometí a no hacer público nada más, hasta después de realizado el encuentro.

 

¿La izquierda colombiana plantó en el millón de votos y se resignó a ser una fuerza de oposición, mas no de gobierno? ¿Es esa atomización de fuerzas que no se ponen de acuerdo ni para salir a una marcha?

 

La izquierda es aquel conjunto de ciudadanos que aspira a la libertad, a la igualdad y a la fraternidad. Entre todos debemos construir del Polo Democrático una verdadera alternativa de gobierno y un instrumento que la sociedad colombiana pueda usar con eficacia para sacar al país de la guerra, del hambre y del desempleo.

 

Hay peor insulto para usted que le griten “¡Petro uribista!”, por haber salido a la marcha contra las Farc del pasado mes de febrero?

 

(Sonríe) Esos son unos dogmáticos de la izquierda que no pueden entender que Petro se oponga a las Farc igual que se opone a los paramilitares, como si la política en Colombia tuviera que ser ‘fariana’ o paramilitar, cuando tiene que ser democrática y ciudadana.

 

Uribe 2010, 2014, 2018... ¿La hora de Petro presidente jamás llegará?

 

La hora de las mafias va a pasar. Si soy algún día presidente, ese será el día de la hecatombe de las mafias y de la resurrección de la democracia. Esperemos tranquilamente que la sociedad colombiana madure y reflexione, pero estoy convencido de que no va a soportar ni tiranías ni se va a aguantar una guerra perpetua y que la hora de la democracia y la paz empieza a tocar la puerta.

 

¿Cuál es el panorama político para Gustavo Petro después de las consultas del Polo?

 

Para mí es claro el hecho de haber triunfado en 15 departamentos. Saqué la mayoría de los delegados. Quiero consolidar la gran mayoría democrática que transformará al Polo en una verdadera alternativa de gobierno en tres sentidos: más flexible en sus propias estructuras abandonando sectarismos, un instrumento de lucha contra la violencia y construir un gran acuerdo nacional.

 

¿Cuál es el capítulo del conflicto armado interno colombiano que más lo ha marcado?

 

Alguna vez vi a jefes de las Farc encima de la tumba de un hombre que ellos mismos habían asesinado delante de sus propios hijos, y los hijos los estaban observando parados riéndose en la tumba del hombre asesinado. Este es uno de los hechos que me ha marcado en la crítica sobre lo que representaba la lucha armada y rebelde en Colombia, igual que me ha marcado ver a jóvenes, hombres y mujeres que fueron capaces de entregar su vida por un mundo mejor y que nos demandan que sigamos lo que ellos hubieran querido hacer para la transformación social de Colombia.

 

¿Algún día se podrá quitar usted ese ‘san benito’ de que relacionen su nombre con la toma del Palacio de Justicia y de inmediato lo descalifiquen?

 

La verdad del Palacio de Justicia está apareciendo y los resultados de las investigaciones judiciales prácticamente han colocado al revés la historia oficial. Hoy se sabe quién quemó el Palacio, quién mató a los magistrados... y no fue el M-19. En esa medida cuando completamente esa verdad pueda aparecer descubriremos que lo que pasó en el Palacio de Justicia es precisamente lo que pasó en los años sucesivos en cien palacios de justicia más, que eran veredas, que era Chengue, que era Trujillo, que era Mapiripán... Los mismos autores de la masacre sobre el Palacio de Justicia son los mismos que hoy quieren masacrar a la justicia para que no investigue los nexos entre la política y el narcotráfico.

 

El coronel Alfonso Plazas Vega, uno de los ‘héroes’ de la retoma al Palacio de Justicia, ayer era aplaudido y hoy está detenido. ¿Qué explicación tiene eso?

 

El coronel Plazas sabe que estaba al servicio del narcotraficante Gonzalo Rodríguez Gacha y que El Mexicano le prestaba sus haciendas para que entrenaran sus hombres de la Escuela de Caballería. Él, con el entonces coronel Rito Alejo del Río, son parte desgraciadamente de un sector de las Fuerzas Armadas de Colombia que se vendió al narcotráfico y que generaron un inmenso crimen sobre la sociedad.

 

El presidente Uribe dijo que lo del DAS fue una trampa...

 

Lo que pude entender de lo que dijo el Presidente es que el señor Ovalle fabricó una trampa para desprestigiar al Gobierno. Yo no creo. Ahora, el presidente Uribe debería reconocer que esta situación se deriva de su propio discurso público, cuando pidió que se me investigara por la supuesta falsificación de testigos. Él mismo construyó el clima propicio para que en el DAS rompiera el orden constitucional y democrático en Colombia.

 

¿Al Polo le puede pasar lo que le sucedió a la Unión Patriótica?

 

Eso nunca se va a repetir en Colombia, porque hay un mundo que antes no estaba, ya sabemos quiénes asesinan y el Polo es mucho más grande que la UP.

 

¿Cómo definiría al presidente Álvaro Uribe Vélez?

 

Es un hombre rencoroso, que teniendo una gran oportunidad por el apoyo popular que tiene de usar el poder en función de sacar a Colombia de la guerra y hacer historia con ello, ha decidido usar el poder para construir odios y confrontaciones entre los colombianos.

 

¿Y a Gustavo Petro?

 

Un tipo que ha luchado toda su vida, a quien vería en el gobierno si se convierte en un constructor de amores y de entendimientos; lo contrario de lo que produce Álvaro Uribe.


Jueves 6 de noviembre de 2008
Tomado de www.elespectador.com