Mancuso miente para ocultar la trampa

Horacio Serpa
 
¡Los pájaros tirándole a las escopetas! Mancuso, para salvarse, acudió a la vieja táctica de enredar a todo el mundo, buscando que todos sean absueltos. Como en la obra de Lope de Vega: “¿quién mató al Comendador? ¡Fuenteovejuna, señor! ¿Y quién es Fuenteovejuna? ¡Todos a una!


Bien que hable Mancuso a la Fiscalía y confiese sus delitos. Mal, que no denuncie a los responsables vivos y trate de involucrar a inocentes, para pescar en río revuelto. Esto es irresponsable e infame.

Según Mancuso, en 1998 los paramilitares obligaron a votar primero por Serpa y luego por Pastrana. Delincuente y mentiroso. No es creíble que primero votaran para que yo ganara, y a renglón seguido lo hicieran para que perdiera.

De 1998 no se tenían noticias, ni siquiera sospechas, de que los paramilitares hubieran actuado electoralmente, ni a mi favor, ni a favor de Pastrana. Las FARC si favorecieron a Pastrana, por lo menos en el mensaje que enviaron al país y a sus seguidores, cuando aceptaron iniciar con su eventual  gobierno un proceso de paz. Siempre he estado contra todas las expresiones ilegales: guerrillas, paramilitares y narcotráfico.

 Desde la Cámara de Representantes denuncié los atropellos del MAS, por lo que fui perseguido en el Magdalena Medio. Muchos amigos fueron asesinados.
En el Senado denuncié y legislé contra esa plaga. Por la ép oca figuré en una lista de personas para matar, de las cuales fueron masacradas Héctor Abad Gómez, Pedro Luis Valencia, Leonardo Posada y Pedro Nel Jiménez. Iván Marulanda formaba parte de la lista.
 
Como Procurador colaboré en el desmantelamiento de las estructuras paramilitares de Rodríguez Gacha,        por lo cual contrataron a la banda “Los Magníficos” para que me asesinaran en el aeropuerto de Pereira, como consta en los archivos de instrucción criminal.

Como Ministro en los gobiernos de Barco y Samper, luché contra el paramilitarismo con la fuerza legal del Estado. En procura de la convivencia, le propuse a Carlos Castaño que se sometiera a la justicia, con resultados negativos.

En el gobierno de Pastrana, como Director del Liberalismo, reclamé el desmantelamiento del paramilitarismo, que hacía estragos para dañar el proceso de paz.

En la campaña presidencial de 2002 denuncié de frente, por todos los medios a mi alcance, los crímenes del paramilitarismo, sin ser oído. Se puso sordina a mis planteamientos, fui befado y ridiculizado. Incluso advertí que iban a elegir a Uribe como Presidente.

En la campaña de 2006 denuncié la paramilitarización del país y de nuevo el apoyo a Uribe. Se me estigmatizó.Nunca hice pactos con el diablo, para ganar. Por eso perdí. Ganaron los que los hicieron.

He obrado con la ley, pero no ha habido juego limpio. Se está demostrando que en las tres últimas elecciones presidenciales hubo trampa.  Soy victima de los paramilitares, no victimario de la democracia. Exijo la verdad, solo la verdad, toda la verdad.  
 
Bogotà D.C., 16 de Enero, 2007
 


Por camila.