Marcelo Torres libre

PERIÓDICO DEL PARTIDO DEL TRABAJO DE COLOMBIA – PTC
Texto escrito por Marcelo Torres a raíz de la decisión del juez de garantías que declaró “la inexistencia del delito” en su caso

Expreso mi infinito agradecimiento y mi gratitud a los amigos y demás personas que en Magangué me dieron su.muy valioso apoyo, rechazaron el montaje del que se me quiso hacer víctima y defendieron siempre los logros de mi administración municipal. A los sectores políticos democráticos, al Partido Alianza Verde, al Progresismo, al Polo Democrático Alternativo, a la Central Unitaria de Trabajadores, por la efectiva solidaridad, la voz de aliento y el respaldo que me dispensaron en todo momento durante estos meses de dificultades y de injustas inculpaciones. De igual modo, al exalcalde Bogotá Gustavo Petro, a la senadora Claudia López, al senador Alirio Uribe, a la ministra Clara López, al concejal de Bogotá Antonio Sanguino, al ex ministro y ex Fiscal general de la Nación, Alfonso Gómez Méndez, al ex rector de la Universidad del Valle, Jaime Galarza y al empresario Dionisio Alandette. A mis abogados defensores, doctores Guillermo Forero, Iris Buitrago y Fernando Hernández.

 Al decisivo apoyo de mi compañera, Leydis Linero Palma, y de mis dos hijos, Felipe y Ricardo. Y de manera especial, a mis compañeras y compañeros del PTC y a sus amigos, corriente a la cual me debo y a la cual debo todo, a los integrantes de las organizaciones regionales petecistas, a los dirigentes sindicales, trabajadores, y al sector del magisterio del Partido, a su Juventud, a su colectivo de mujeres MALU, a sus intelectuales, al equipo de LA BAGATELA, y por supuesto, a su Secretario General (e) Yezid García, y a todos mis compañeras y compañeros de nuestro Comité Ejecutivo Central. Anoche, como ya informó el secretario General (e) del PTC, Yezid García, un juez de la república ordenó en Bogotá mi libertad inmediata e incondicional. Antier me había presentado voluntariamente ante la Fiscalía General de la Nación. Desmentí así la falacia de que estaba "prófugo de la justicia" presentada por el fiscal 24 de Magangué, Gustavo de la Ossa, que había solicitado amañadamente una orden de captura en mi contra. Falacia, porque desde el 25 de junio del año pasado empecé a solicitarle a la Fiscalía la reasignación (el traslado) del proceso abierto en mi contra por el mencionado fiscal de Magangué. Solicitud que de manera reiterada mis abogados, y en especial el Dr. Guillermo Forero, han presentado a la Fiscalía durante el segundo semestre de 2016 y de nuevo a comienzos de este año. La razón: el alto riesgo que para mi y mi familia implicaba mi presentación en Maganguè, habida cuenta de las múltiples amenazas recibidas, entre ellas, el intento de asalto a mi domicilio cuando me desempeñaba como alcalde de Magangué, al igual que el disparo de negativamente. Por eso, en consulta con mis abogados, para no prolongar más la dificultosa situación y la mentira del fiscal 24 de Maganguè que venía padeciendo, decidí presentarme ante la Fiscalía en la capital de la república. No era esta la primera vez que, debía esperar pacientemente a que se esclareciera la verdad ante infundios e informaciones irresponsables. Pero como en ocasiones anteriores, la verdad salió finalmente a flote, aunque para ello haya debido soportar sin responder un largo período de oprobios difundidos por mis detractores. La verdad o auténtica experiencia, esa que se deriva de los hechos, es la mejor maestra de los pueblos. Una lección que nos conviene no olvidar jamás. Debo completar esta misma comunicación y eso haré en breve...

La audiencia de imputación de cargos en mi contra, en la tarde y noche del jueves 14 de abril, concluyó con una, muy clara y rotunda conclusión del juez: el fiscal que hizo de acusador simplemente no pudo establecer las razones, bases o fundamento en el cual se basara su acusación. Por el contrario, precisó el juez, el intento del fiscal no pasó de ser confuso, ambiguo y sobre todo OSCURO. Son palabras textuales del juez. Óigase bien: un intento OSCURO. Por consiguiente, el fallido alegato permitió al juzgado concluir la inexistencia del delito que decía perseguir el fiscal. Con base en la clarísima premisa a la cual llegó el juzgado, la INEXISTENCIA de delito, el juez ordenó la libertad inmediata e incondicional de Marcelo Torres. Es decir, que lejos de la medida de aseguramiento contra mí que pretendía el fiscal 24 de Magangué, ni siquiera llegó a configurarse la imputación de cargos. Lo cual deja en claro que lo que estaba en curso contra mi era un burdo montaje sin asidero legal.

Establecida la verdad del asunto por un juez de la república, luego de casi un año de dificultades y vituperios para mí y mi familia, reafirmo lo que expresé desde el comienzo de todo este montaje: se trataba de escarmentar a todo un pueblo, mediante el castigo que pretendía imponérseme, para que nunca más persistiera en el camino democrático y de progreso que abrió mi administración municipal. Se acudió para ello a dos medios tan infames como conocidos: enlodar mediante infundios a un hombre de izquierda para desacreditar su causa, y sentar un precedente intimidatorio para hacer desistir por el miedo a las represalias a los ciudadanos de todo esfuerzo de progreso. Algo similar a la monstruosidad que se quiere perpetrar en la capital del país contra el ex alcalde Gustavo Petro para excluirlo de la vida política nacional. En vano, a juzgar por la gran favorabilidad que recibe el exalcalde en las encuestas.

He recibido muchísimos mensajes de respaldo y alegría de compatriotas de Magangué y de diversos lugares del país. A todos ellos mi infinita gratitud y mi emocionado saludo fraterno.

Bogotá, abril 16 de 2017