El país debe movilizarse contra el golpe de Estado en marcha de Uribe

Por Marcelo Torres
Miembro del Comité Ejecutivo Nacional del Polo
Secretario General Partido del Trabajo de Colombia
PTC (moirista)

Las decisiones anunciadas por el presidente Uribe el 27 de junio colocaron a Colombia al borde del desmantelamiento del Estado de derecho. Se pretende implantar una suerte de precepto, tan turbio como inadmisible,  consistente en que si la justicia actúa contra los intereses del primer mandatario, se arriesga a desatar su cólera y no puede esperar menos que ser defenestrada y castigada. De llegar a realizarse la potestad del presidente de decidir qué es y qué no es delito, postulada sin disimulo en la mencionada alocución, se instauraría un monstruoso orden de cosas en el cual Álvaro Uribe, además de cabeza del Ejecutivo sería erigido en juez supremo. Quedaría autorizado el país para alzarse contra este golpe de Estado, que no otra cosa traería la culminación del proceso en marcha, para enfrentar la involución a que sería arrojado por el despotismo ruralizante  uribista en vísperas del bicentenario de nuestra vida republicana.

Formularitis oficial, Gobierno coja oficio !!!

Por Andrés Hurtado García. Columnista de EL TIEMPO.

¿Por qué el MEN no se pone de acuerdo con los otros entes del Estado para unificar formularios y encuestas? Pensando en las "travesuras" del Ministerio de Educación, de otros entes del Estado y de los parlamentarios, recordé por aquel parecido que los entendidos llaman "mutatis mutandis" la pícara frase que dice: Con todo lo que exigimos a nuestros subalternos, qué pocos de nosotros serviríamos para ser siquiera subalternos.

La reforma política resultó parapolítica

Por Marcelo Torres

De modo silencioso, la iniciativa del gobierno sobre reforma política venía haciendo curso en las Cámaras legislativas. Pero desde marzo, con la presión de algunos medios de comunicación y en especial del artículo publicado en El Tiempo por la investigadora Claudia López, saltó al primer plano de la atención pública. Una y otros demandaron a las mayorías uribistas del Congreso que la reforma debía ir a fondo, y sancionar ejemplarmente a los  parapolíticos y a sus partidos, para que pudiese así restituírsele al parlamento la legitimidad perdida.

Páginas