Extradiciones de los jefes paramilitares no conjuran la crisis política

De la Redacción de LA BAGATELA

De modo explicable, la extradición de 14 jefes paramilitares ha provocado una nueva conmoción nacional. La finalidad de las mismas debe descifrarse a la luz del contexto de los últimos acontecimientos que han precipitado una crisis política. Porque los elementos de esta a, saber, el desplome de credibilidad del Congreso a raíz de las nuevas detenciones y aperturas de investigación contra más parlamentarios; la arremetida del Gobierno Uribe contra la Corte Suprema de Justicia por los procesos contra los parapolíticos uribistas  y en especial por las revelaciones de algunos paramilitares; y el resurgimiento del testimonio de Yidis Medina con sus explosivas implicaciones, han reforzado la impresión pública de que el Presidente y su Gobierno tienen mucho que ver con el paramilitarismo y que hay muchas cosas que el país no sabe aún y que debe conocer. Puede colegirse, por tanto, que las extradiciones se dieron para impedir de un tajo cualquier posibilidad de que los paras agreguen más revelaciones comprometedoras para el gobierno de Uribe. Se trata de cortar el proceso de esclarecimiento de toda la verdad  a este respecto.

Por toda la verdad, sin parapolítica ni reelección. La Bagatela

Por Marcelo Torres Benavidez

La ruta para superar la crisis


No es que el mes de mayo pinte muy bien para el gobierno, pero en definitiva, abril irrumpió y concluyó como el mes de los entuertos para el presidente Uribe. Para muchos, ha sido tal el cúmulo de dificultades que le cayeron que sus problemas, aseguran, no han hecho sino comenzar, y hasta la curva de su derrumbamiento divisan entre sus más probables perspectivas. Mortificantes para la cúpula del Ejecutivo y de implicaciones imposibles de ignorar fueron las nuevas capturas de parlamentarios y la apertura de investigación preliminar contra otros de ellos. En la medida en que recayeron sobre figuras de la primera fila de los partidos gobiernistas –el primo del primer mandatario, el presidente de la U, y la presidenta del Congreso, para limitarnos a los casos más sonados-, proyectaron de lleno la siniestra sombra de la parapolítica sobre el morador de la Casa de Nariño. Como el testimonio de un paramilitar ante la Fiscalía, que el presidente se apresuró a declarar falso, sobre la presunta participación de Álvaro Uribe en el planeamiento de la masacre de El Aro en 1997, en Ituango, Antioquia[i].

La Bagatela 35, Uribe con el agua al cuello

LA BAGATELA 35
Periódico del Partido del Trabajo de Colombia
En esta edición:
  • Editorial - Por toda la verdad, sin parapolítica y sin reelección. Una ruta para superar la crisis.
  • Las elecciones de octubre y la correlación de fuerzas.
  • Entrevista a Celio Nieves, el concejal de Bogotá con mayor votación.
  • Garantias para todas las corrientes de pensamiento que hay en el Polo.
  • El Polo libró  bien la batalla electoral de Magangue.
  • Candidatos apoyados por el partido en las elecciones sindicales.
  • Entrevista a Lucho Garzón.
  • Delegación sindical norteamericana visitó Colombia.
  • Economia Colombiana, un auge no sostenible.
  • El hundimiento del TLC.
  • Entrevista a Gustavo Petro: Por un acuerdo para sacar a Colombia de la guerra.
  • y más...

Los medios de comunicación que tanto exigen, también deben aportar

Además de "parapolítica", guerra sucia
Por Claudia López. Columnista de EL TIEMPO.

Cuando la evidencia muestra que la crisis es producto de la combinación de violencia, narcotráfico y política, el Presidente y sus ministros gastan horas tratando de convencernos de que la crisis es producto de la "sevicia de la justicia". Y como ese es su diagnóstico, gastan otras tantas horas esculcando la vida y obra del Fiscal, los magistrados y los jueces a ver cómo los encochinan ante la opinión pública para restarle legitimidad a su tarea de judicializar la "parapolítica".

Declaración de Iván Marulanda sobre la crisis del congreso

Declaración de Iván Marulanda, miembro de la Dirección Nacional Adjunta del Partido Liberal Colombiano.

Fui candidato del liberalismo a la Vicepresidencia de la República en las pasadas elecciones y tengo el deber de reiterar que la competencia que enfrentamos no fue democrática. En 2002 y 2006 no hubo elecciones libres en Colombia. El poder fue asaltado por quienes detentan desde entonces la jefatura del Estado y las mayorías en las cámaras legislativas, apoyados por organizaciones criminales.

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