Papel y vigencia de la organización sindical en la lucha por la educación pública, la dignificación del trabajo y la profesión docente

Por: Miguel Ángel Pardo Romero1

Los trabajadores, el sector educativo, el Magisterio, deben acudir a su memoria histórica para librar cada batalla, si se quiere acertar en sus objetivos y en cómo lograrlos, es decir, en la estrategia y en la táctica; ésta última, implica un mayor grado de complejidad y pone a prueba la capacidad de las direcciones de las organizaciones sindicales y sociales, porque no basta con tener la razón en los planteamientos sino en cómo materializarlos, en el marco de circunstancias adversas, principalmente, cuándo se carece del poder del Estado y hay que vérselas con Gobiernos que proceden contra los intereses de la Nación y la población “amparándose” en los millones de ciudadanos que los eligieron.

A lo largo de 200 años de vida republicana, la lucha por una política educativa avanzada y la dignificación de la profesión docente, se ha librado en diversos episodios liderados por el Movimiento Estudiantil, el Magisterio, gobiernos democráticos o revolucionarios, la mayoría de las veces en medio de una aguda turbulencia política frente a las poderosas fuerzas regresivas que han dirigido el Estado en diferentes épocas de la historia.

La existencia del sistema educativo público estatal, el estatuto docente, la autonomía y la democracia de las instituciones educativas, han sido aspectos centrales de aguda confrontación a lo largo de estas dos centurias; los avances obtenidos en estos campos en la segunda mitad del siglo XX hubiesen sido imposibles sin el valioso instrumento de la organización sindical.

Envalentonados con el triunfo de un mundo políticamente unipolar, los neoliberales criollos iniciaron el más regresivo y agresivo periodo contra la gente, desarrollado en línea por seis gobiernos desde Gaviria a Santos, lo que ha implicado un cuarto de siglo de resistencia de la población frente a las reformas que niegan toda expresión de formalización en el vínculo laboral y desconocen los derechos fundamentales suprimiendo la financiación estatal, especialmente a la salud y a la educación. Esta etapa ha sido ensombrecida por la extrema derecha que ejerció la violencia antisindical y el horror de 3.000 víctimas, un millar de ellas provenientes del magisterio.

Con este desfavorable panorama, FECODE y sus filiales han librado duras contiendas durante este lapso, evitando la extinción de la educación pública y del vínculo laboral formal para la mayoría de los maestros y maestras del país a diferencia del resto de los trabajadores colombianos. Sin embargo, gracias al control del Estado y, pese a la insubordinación de la comunidad educativa en 2001, las reformas neoliberales elevadas a normas constitucionales de ese año y de 2007, han logrado el debilitamiento de la educación pública y de la dignificación de la profesión docente y de los trabajadores de la educación, sobrecargándolos laboralmente y deteriorando gravemente su salud, imponiendo el Decreto 1278 de 2002, la provisionalidad y, especialmente, las órdenes de prestación de servicios (OPS) y la tercerización para los funcionarios administrativos y de servicios generales.

Paro Nacional del Magisterio, Julio de 2001

Paro Nacional del Magisterio, Julio de 2001

Durante 37 días de Paro Nacional Indefinido en 2001 contra la regresiva reforma constitucional, las movilizaciones de la comunidad educativa fueron  masivas y permanentes hacia la Plaza de Bolívar y multitudinarias las tomas de la capital del Magisterio del país convocadas por FECODE.  El hostigamiento permanente de la policía compelió al Magisterio a notificar que no iba a ser amedrantado.  La ADE fabricó miles de lápices de madera de un brazo de tamaño como símbolo de la contienda. Fotos tomadas de La Bagatela # 2 y Educación y Cultura # 58 de 2001.

 

Pero definitivamente, la joya de la corona de los objetivos estratégicos de la política educativa neoliberal es generalizar las concesiones escolares, esa perversa figura que entrega a los particulares el patrimonio público, suprime la educación estatal y el magisterio oficial; a la vez que condena a los docentes a no tener estabilidad laboral y, por esa vía, constriñe la libertad de cátedra, la autonomía, la democracia escolar, que son pilares de un estatuto docente. Todo lo anterior, significaría doscientos años de retroceso en el campo de la educación.2

En el marco de ese contexto adverso, la ADE y el sector educativo, acompañado por los sectores democráticos de la población y de la Administración de la Ciudad, lograron desde el 2004 destinar el presupuesto de Bogotá principalmente a la inversión social, a niñez y a educación; alcanzar la gratuidad y el bienestar estudiantil; congelar las concesiones e iniciar la reversión de los convenios escolares; reforzar más de dos centenares de colegios y construir cincuenta adicionales, vinculando alrededor de 14.000 docentes y directivos a planta en propiedad y aumentando los maestros financiados con recursos propios del Distrito. También se ha avanzado en aspectos claves de la dignificación de la profesión, reconociendo la formación docente como derecho al financiar las especializaciones, maestrías, doctorados y el apoyo a la innovación y la investigación. 3

Por supuesto que falta seguir avanzando en Bogotá en temas como la formalización de los trabajadores de la educación, la transformación de las prácticas pedagógicas y la restitución de ambientes escolares favorables, a la vez que hemos argumentado serios reparos ante la anterior y la actual administración en las prioridades de la política educativa, especialmente en la jornada de 40 horas y grado doce; razón por la cual, seguiremos insistiendo en que una profunda reforma académica requiere del pleno ejercicio de la libertad de cátedra, la autonomía, la democracia y el gobierno escolar; como también, debe respetar y mejorar las condiciones laborales. A su vez, profundizaremos en la defensa del patrimonio público (principal motivo por el cual las fuerzas regresivas buscan derribar al actual gobierno de Bogotá y de la persecución al Maestro Abel Rodríguez4), pugnando por seguir reversando los injustificados convenios y por el retorno de los colegios concesionados al sector oficial.5

A manera de conclusiones de esta abreviada sustentación, es evidente que:

  • La lucha del magisterio se ha centrado en la defensa de una educación pública, científica y democrática y por la dignificación de la profesión;

  • FECODE y ADE ha sido un invaluable instrumento en la conquista de los significativos logros;

  • En el último cuarto de siglo, la rapacidad del neoliberalismo y la violencia antisindical han sido la causa principal de la pérdida de derechos, sin desconocer los desaciertos de la dirección sindical en determinados momentos;

  • Es necesario fortalecer las organizaciones sindicales con base en la profundización de la democracia para definir sus propuestas, las prioridades de la lucha y su proceder táctico;

  • Lo anterior debe traducirse por parte de la dirección de FECODE, en la incorporación de los aportes de la ADE y demás filiales, a la propuesta de Estatuto Docente para que contribuya a dignificar la profesión de todo el magisterio6;

  • No puede haber política educativa pública avanzada sin dignificación de la profesión docente y de los trabajadores de la educación, lo que significa priorizar la lucha contra la sobrecarga laboral; por un salario profesional; la financiación de la formación docente y al ascenso en el escalafón; la estabilidad laboral (afectada por la evaluación punitiva y desformalización laboral) y el derecho pleno a la salud y a la seguridad social.

La lucha en favor de los derechos a la educación, a la salud, a la vida y al trabajo decente, requiere observar con rigor el contexto político, económico y social para guiar la acción en busca de nuestros objetivos; necesita del eficaz instrumento de lucha, cual es la organización sindical; exige unificar la comunidad educativa y fortalecer FECODE, convirtiéndolo sin dilación en un poderoso Sindicato Único de los Trabajadores de la Educación basado en la democracia e implica ejercer nuestros derechos y deberes como dirigentes y afiliados. Pero para todo ello requerimos de una alta dosis de sinceridad que permita que el debate firme, fraternal y argumentado conduzca a la unidad que anhelamos y que este tramo de la historia nos exige.


Notas:

1 Miguel Ángel Pardo Romero, Magister en Historia, licenciado en Ciencias Sociales. Ex delegado ante la JUDI y el Comité Distrital de Capacitación Docente. Ex presidente y actual Fiscal de la ADE. Correo y Facebook:miguep2011@gmail.com, twiteer:@miguep_ade;www.renovacionmagisterial.org . Publicado en El Educador Distrital, Periódico de la Asociación Distrital de Educadores –ADE- noviembre de 2013.

2Los estragos del PND y la concesión escolar. Miguel Ángel Pardo Romero, El Educador Distrital, Bogotá, mayo – junio de 2011.http://www.renovacionmagisterial.org/portada/node/3085

3Abierta 2a etapa proceso de 2500 apoyos económicos para inicio estudios de posgrado en 2014. Andrés Cubides R, 15 octubre de 2013.www.renovacionmagisterial.org/portada/abierta-2a-etapa-del-proceso-de-apoyos-económicos-para-comenzar-estudios-de-posgrado-en-el-1ery “Docentes regidos por Decreto 1278 obtienen derecho a comisiones de estudio remuneradas en Bogotá”, Miguel Ángel Pardo Romero, Diciembre 9 de diciembre. http://renovacionmagisterial.org/portada/docentes-regidos-por-decreto-1278-de-2002-obtienen-derecho-comisiones-de-estudio-remuneradas-en

4 Avances de la política educativa en Bogotá en dimensión histórica. A propósito del retiro del profesor Abel Rodríguez de la Secretaría de Educación. Editorial, Radio Revista Proyección, 25 de  octubre de 2009. Artículo publicado en el Periódico el  Informativo de la CUT # 61, Octubre de 2009 y en Educador Distrital, periódico de la ADE. Bogotá, Noviembre de 2009. http://www.renovacionmagisterial.org/portada/node/2865

5Algo más sobre la propuesta de Emergencia Educativa. Miguel Ángel Pardo R, enero 2012 http://www.renovacionmagisterial.org/portada/node/4490

6Continúa el debate sobre Estatuto Docente y dignificación de la profesión. Miguel Ángel Pardo Romero,Bogotá, 15 de abril de 2013. www.renovacionmagisterial.org/portada/continúa-el-debate-sobre-estatuto-docente-y-dignificación-de-la-profesión

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