Por una educación pública, gratuita y de calidad

Por Néstor Raúl Ramírez Moreno[1]

No se trata de una consigna de las que animaron las luchas estudiantiles de los años 70 en Colombia[2],  es una propuesta que se está construyendo  en Bogotá a partir del momento en que una fuerza política, alternativa  a las tradicionales, por decisión democrática de la mayoría de sus habitantes, tomo el poder y con ello la dirección de la administración del Distrito, de sus políticas, de la distribución de sus recursos.
 
A diferencia de la política neoliberal impuesta desde el Estado nacional, en cuya cabeza se encuentra Alvaro Uribe Vélez, en la presidencia de la república, y su prima Cecilia María Vélez al frente del ministerio de educación, política que se expresa en medidas tales como la reducción de la inversión social (léase recorte al presupuesto para la educación y la salud) y la liquidación de las instituciones del Estado (red hospitalaria, Instituto Colombiano de los Seguros Sociales, servicios públicos, Ecopetrol, etc., etc.), para su privatización; en Bogotá la política de la pasada y la actual administración ha sido la de fortalecer la educación pública, asignándole por primera vez en la historia de la ciudad, un cuantioso presupuesto que ha permitido construir hermosos y bien dotados colegios públicos[3] en los barrios populares, comedores escolares, subsidios para garantizar la asistencia de los estudiantes, y también el acceso a la educación superior, y programas para mejorar la calidad de la educación que se imparte en los colegios distritales, entre otros.

Y cumpliendo con el acuerdo programático suscrito entre el entonces candidato a la alcaldía de Bogotá, Samuel Moreno Rojas, y las organizaciones sindicales, profesionales y cooperativas del magisterio bogotano (FECODE, ADE, SINDODIC, USDE, SINTRENAL, SINTRIDISTRITALES, ARCOD, CODEMA, CANAPRO y la Cooperativa Editorial magisterio), la actual administración de Bogotá con Samuel Moreno Rojas en la Alcaldía ha ordenado que a partir del 2010 la educación será totalmente gratuita desde preescolar hasta el grado 11 en todos los colegios distritales.

También está claro para el gobierno distrital que no basta con que haya unas condiciones materiales dignas, es decir hermosos colegios bien dotados, totalmente gratis para las niñas, niños y jóvenes que viven en Bogotá, sino que ellas y ellos tienen derecho a una educación de calidad, o en otras palabras, sin calidad no se está garantizando plenamente el derecho a la educación.

Por supuesto que no se trata del concepto de calidad que tanto se esgrime desde la cúpula neoliberal empotrada en la dirección del Estado nacional, con el cual se disfraza y se justifica tanto el recorte y la racionalización del presupuesto, como el sumiso cumplimiento a lo ordenado por las agencias prestamistas internacionales como el Banco Mundial o por esos organismos multinacionales como la UNESCO, que posan de neutrales pero que en la práctica están al servicio y a las ordenes de  las grandes potencias económicas hoy en el mundo. En este orden de ideas  se viene imponiendo desde el Estado nacional la formación en competencias básicas y los estándares de calidad cuyo objetivo es “reorientar los planes de estudio hacia una alfabetización funcional apropiada al modelo de globalización neoliberal considerando que la formación científica y tecnológica de alto nivel, no es necesaria en nuestro país por ser atrasado y dependiente”[4]. La propuesta de los organismos multinacionales para las naciones del tercer mundo es sencillamente: ¡educación para la maquila!

Por el contrario, la política educativa que se esta impulsando desde la SED, liderada por el profesor Abel Rodríguez Céspedes, se propone formar a las nuevas generaciones con las más altas competencias que les permitan, al lado de las fuerzas vivas del país, romper con el atraso y el subdesarrollo que ha venido padeciendo la nación hasta ahora[5]. Lo cual significa no solo formar en competencias básicas o mínimas como pretende  el MEN, sino trascender más allá, desarrollando prioritariamente aprendizajes y competencias de alto nivel en matemáticas, ciencias naturales, ciencias sociales, educación física, artes, tecnologías y para ello se están implementando programas como la Reorganización de la enseñanza por ciclos, las Herramientas para la vida, la Articulación de la educación media vocacional a la educación superior, entre otros, programas que requieren para su concreción del decidido y entusiasta apoyo de todas las maestras y maestros consecuentes .

En palabras de la SED se trata de  “una educación pública identificada por la calidad de los aprendizajes obtenidos por los estudiantes y por la calidad y pertinencia de los procesos de enseñanza efectuados en los ambientes escolares, basada en el reconocimiento, respeto y garantía de los derechos humanos y vinculada a las expectativas sociales, culturales e individuales, lo mismo que a los desafíos económicos, científicos y tecnológicos  de la ciudad y del país” [6].

Enhorabuena por la justa y trascendental decisión tomada por el Alcalde Samuel Moreno Rojas de consagrar la GRATUIDAD DE LA EDUCACION PARA TODAS  Y TODOS LOS NIÑOS Y JOVENES QUE VIVEN EN BOGOTA, ojala el Estado nacional siguiese el ejemplo dado por la administración de Bogotá, qué significa que si se puede gobernar con independencia y soberanía, para beneficio no solo de la niñez y la juventud, sino en la perspectiva del desarrollo de la nación.


[1] Mientras tanto el MEN ha anunciado que también va a construir 40 megacolegios como los de Bogotá, pero para todo el país y lo que es grave, por lo lesivo contra la educación pública, serán entregados por concesión al sector privado,  como lo hizo el Enrique Peñaloza cuando fue alcalde  de Bogotá.
 

[2]
“Los maestros abrimos el debate en Bogotá sobre la evaluación de competencias básicas”, El Tiempo, 8 de octubre de 2000.
 
[3] La solución a los grandes males que padece la nación es de carácter político y macroeconómico y a su solución deben de concurrir todas las fuerzas vivas del país, no solo la escuela.
 
[4]Alcaldía Mayor de Bogotá. (2008). Plan Sectorial de Educación 2008-2012. Educación de calidad para una Bogotá Positiva. Bogotá: Alcaldía mayor de Bogotá. pp. 71-72.
 
[5] Coordinador del Comité Sindical de la Asociación Distrital de Educadores ADE en la Localidad de San Cristóbal. nestoramirezmo@yahoo.es
 
[6] Por cierto, ese es un capítulo importante en la historia nacional, que debe ser conocido por las nuevas generaciones para que ellos y ellas sepan y entiendan que en Colombia, desde su mismo nacimiento, generaciones de jóvenes han puesto su vida, su inteligencia y su aliento en procura de alcanzar la democracia, la soberanía, el desarrollo nacional y una patria más justa y más humana para todos los colombianos.


Por Néstor Raúl Ramírez Moreno.