RETOS Y PERSPECTIVAS DEL MAGISTERIO Y LOS TRABAJADORES EN 2018

 

Nota editorial de la ADE

 

RETOS Y PERSPECTIVAS DEL MAGISTERIO Y LOS TRABAJADORES EN 2018

 

Por: Miguel Ángel Pardo Romero, Presidente de la ADE

 

El Magisterio se constituyó en un protagonista de primer orden en la lucha social en 2017. La férrea defensa del derecho a la educación, se vio altamente recompensada cuando el Gobierno Nacional, muy a pesar suyo, tuvo que garantizar los recursos para terminar 2017 y fue obligado por el gran Paro Nacional de 37 días, a firmar un acuerdo con FECODE que lo obliga a aumentar los recursos del Sistema General de Participaciones para la próxima década.

 

Tal como lo expresamos en su momento, el pulso más importante que le ganó FECODE al establecimiento neoliberal fue que en las calles, junto con los pueblos de Chocó y Buenaventura, exigimos que los recursos asignados para el conflicto interno se destinen ahora a materializar los derechos y el bienestar de la población y no al pago de la usura nacional e internacional o para la corrupción de la plutocracia gobernante que tanto nos asquea. es caracterizar los movimientos sociales después de los Acuerdos de la Habana.

 

El desconocimiento de éste y otros Acuerdos suscritos el 17 de junio, entre la Federación y el MEN, no le quita la dimensión histórica a la movilización social liderada por FECODE, mucho menos la actitud revanchista del Gobierno Nacional y de algunos acólitos.

 

La financiación estatal y adecuada de la educación, garantiza el derecho. ¡Nada menos! Y ahora se trata de lograr el más amplio frente por la inversión social para educación, salud, agua potable y saneamiento básico. Pero también y, sobre todo, por la Paz, hoy seriamente en entre dicho.

 

Entre los retos que nos corresponde asumir, destacamos:

 

1. Materializar los Acuerdos FECODE - MEN y las conclusiones de la XX Asamblea General de FECODE, entre los que resaltamos, los siguientes temas:  Estatuto Docente que dignifique la profesión de todo el Magisterio; derecho pleno a las prestaciones y a la salud digna y oportuna; política educativa avanzada, enfatizando en una verdadera jornada única sustentada pedagógicamente y en condiciones dignas.

 

2. Inclinar la balanza en favor de una gran coalición de las fuerzas democráticas que impida la posesión en el Palacio de Nariño en 2018, de quienes insisten en avivar el conflicto interno para predominar políticamente.

 

En ese mismo sentido, es supremamente importante, que con el efectivo concurso del Magisterio, el Senado y a la Cámara de Representantes cuente con una gran bancada de representantes de los trabajadores, la educación y de los sectores alternativos. 

 

3. Prepararnos para las elecciones a los Comités Ejecutivos de CUT y FECODE, como también, de sus direcciones regionales que redunden en el fortalecimiento de las dos organizaciones sociales más numerosas del país, agredidas hoy por el paralelismo.

 

4. Intensificar, la exigencia al Consejo Nacional Electoral para que convoque a la revocatoria y cumpla con la Constitución Política de Colombia, es un acto en legítima defensa ante un puñado de familias ricas que agreden el patrimonio público, a la población y la empobrecen aún más. Pero también es atentado contra el Estado social de derecho porque debilitaría los procesos de participación ciudadana que en todo el país han hecho valer los desposeídos en defensa del medio ambiente, la inclusión, la diversidad y otras causas de igual o mayor importancia.

 

La primera sesión del año de la Junta Nacional de FECODE, se realizará el 7 de febrero y, aunque habrán mucho más, la que se realizará el próximo miércoles, deberá acertar en cuanto al rumbo a seguir y enviar una voz de aliento, a los demócratas del país para la construcción de ese gran frente por la inversión social, la educación y la paz. A la vez, debe notificar con firmeza a los contradictores, especialmente al mezquino gobierno neoliberal que, vamos a hacer respetar los Acuerdos.

 

Todo lo anterior en el marco de las decisivas elecciones parlamentarias y presidenciales, en las que participaremos apoyando las candidaturas de los trabajadores y la educación al Congreso de la República e inclinaremos la balanza en favor de las fuerzas democráticas para evitar que quienes reavivan el conflicto para predominar políticamente, asuman nuevamente el control del Palacio de Nariño.

 

Entre los temas urgentes a tratar, es prioritario abordar el derecho a la salud digna y oportuna en conexidad con la vida. Pero también llamaremos la atención de la Junta Nacional de FECODE, en la imposición de la mal llamada jornada única la cual, además de indigna es ilegal porque el decreto 2105 de 2017, exige que las condiciones deben existir previamente, verificadas por la entidad territorial y aprobada por los órganos de gobierno escolar, acorde con el procedimiento estipulado en artículo 15 el decreto 1860 de 1994.

Con tal de cumplir con metas, el Gobierno Nacional y Distrital, prefiere generar desórdenes alimenticios de incalculables consecuencias en edades tempranas a niños y jóvenes debido a la insuficiencia de la comida caliente, como también, profundizar la desregularización de las condiciones laborales, generando un conflicto escolar mayúsculo y un desplazamiento forzado de colegas sin asignación académica que no aceptan el irrespeto a la jornada laboral, la desproporcionada sobre carga laboral y asignación ilegal de funciones. Y en el caso de los educadores provisionales, la agresión es mayor debido a su precaria estabilidad, frente a la cual, hemos actuado oportunamente.

Sin perjuicio de las acciones jurídicas contra las entidades territoriales que vulneran todos estos derechos, la ADE propondrá a la amplia y pronta movilización nacional.

Finalmente, rechazamos la brutal agresión del ESMAD a los trabajadores de Aguas Bogotá, ordenada por el Alcalde Mayor, Enrique Peñalosa. Además de trabajadores y trabajadoras, son padres y madres de familia de nuestros estudiantes a lo largo y ancho del Distrito Capital.

Exigimos el respeto al derecho al trabajo de las 3700 familias que está Administración lanza a la calle motivada por su profunda mezquindad neoliberal.

Los retos son difíciles para 2018, pero sabremos asumirlos apoyados en la unidad, la movilización, la tenacidad, dignidad e inteligencia que caracteriza al Magisterio, a la comunidad educativa, al movimiento obrero y social.

 

 

Bogotá, 4 febrero de 2018

 

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