Recta final a la Gobernación del Valle: Una elección muy atípica

Chismes, acusaciones de relaciones non sanctas de candidatos, investigaciones sobre supuestas inhabilidades, alianzas políticas y campaña de voto en blanco. Es el panorama que se vive hoy en el Valle del Cauca, a 20 días de las elecciones atípicas para escoger un nuevo gobernador, en reemplazo de Héctor Useche, a quien la Contraloría sancionó por su presunta responsabilidad en varios convenios firmados por la licorera del departamento que lesionaron el patrimonio público.

Y en ese ir y venir de versiones, el último lío involucra a Francined Cano, el aspirante del Movimiento Inclusión y Oportunidades (MIO), el mismo que avaló a Useche, a quien el Consejo Nacional Electoral (CNE) le acaba de abrir oficialmente una investigación por doble militancia, que podría terminar en la revocatoria de su inscripción. ¿La razón? Cano fue directivo regional del Partido de la U, por el que incluso aspiró a la Alcaldía de Buga. Dos días antes de anunciar su candidatura con el MIO, le envió una carta a su jefa política, la senadora Dilian Francisca Toro, anunciándole su renuncia a la U.

Según información consultada ante la Misión de Observación Electoral (MOE), si su nombre no aparece registrado como directivo ante el CNE —donde por lo general están consignados sólo los jefes a nivel nacional—, no tendría problema. Sin embargo, la Ley 1475 o reglamentación de la reforma política sí establece que cuando un militante de un partido quiere aspirar por otro a un cargo público, debe renunciar un año antes, lo cual no sucedió.

Una situación que ha sido capitalizada por los promotores del voto en blanco, entre ellos, gente del movimiento Progresistas, de la Fundación Arte, Mujer y Vida y líderes cívicos como Margarita Londoño, la misma que en algún momento pensó en meterse a la contienda pero desistió. Para ellos, el tema de la presunta inhabilidad de Francined Cano les ha caído como anillo al dedo.

“El voto en blanco es la primera cuota para el cambio, una victoria ciudadana, un castigo a la política triste de intereses particulares y corruptos, una posibilidad de cambiar de rumbo. En el Valle, unas élites económicas, unas maquinarias políticas que sólo administran puestos y presupuestos, unos sectores que se alimentan de la ilegalidad y la corrupción, tienen capturado el destino de la región. Ellos ya han sido dueños del pasado, no les dejemos también nuestro futuro”, enfatiza Londoño.

Mientras tanto, Ubéimar Delgado, el candidato de la Unidad Nacional, acaba de recibir el apoyo de los dos barones electorales del departamento: los senadores Dilian Francisca Toro y Roy Barreras, quienes en un comunicado público invitaron a la ciudadanía a “manifestarse en las urnas para que nuestra querida región pueda salir de una espiral de desaciertos, de errores y de malas decisiones que han llevado al departamento casi a la postración financiera”. Lo que no dice la gente de la U y los mismos conservadores —el partido de Delgado— es que en la elección de esos anteriores gobiernos muchas veces participaron a cambio de burocracia.

El tercer candidato es Carlos Arbey González, del partido Polo Democrático, sociólogo y exdirigente sindical de la Universidad del Valle. El mismo Francined Cano ha dicho: “las elecciones del Valle se ganan en el Valle”, criticando la supuesta injerencia que, según dice, se ha hecho desde Bogotá en esta elección. Que es mucho lo que está en juego políticamente, de eso no cabe duda.

Por Redacción Política
Tomado de El Espectador.com
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