Sistema pensional debe ser revisado urgentemente porque tiene vacíos

Se anuncia otra reforma pensional que empeoría  aún más la situación de la población Colombiana.
 
El siguiente artículo, publicado en la revista Portafolio,  es interesante en la medida que deja observar la crisis del modelo actual, que se basa en el sistema del ahorro, el que depende de las tasas que son muy bajas y por consiguiente, al no haber ganancias entonces las pensiones por pagar o pasivo pensional no están aseguradas. Recordemos que los intereses en nuestro país tienen dos formas: el de crédito, que está por los cielos para frenar el endeudamiento de la población y dicen que para disminuir la inflación, en un país donde la producción está reducida, a punto de desaparecer, donde el empleo, o más bien el desempleo es elevado. Por supuesto, no hay como cotizar. La otra aplicación de los intereses es para los ahorros que al contrario del crédito, son pingues, lo que ocasiona unas bajas ganancias que es lo que en el tiempo no asegura el pago de las pensiones futuras.

No se puede dejar de mencionar que las captadoras de pensiones, captadoras de los dineros de los trabajadores, hoy son los principales inversionistas del país, que después de sacar los costos de administración y sus ganancias, lo que queda es para pagar pensiones. Lo ancho para ellos, lo angosto para uno, reza el sabio refrán.

Se señala además que el aporte a capital es muy bajo por que la evasión es muy alta, pero no se dice que el ingreso de la gran mayoría de los colombianos es insuficiente y un mecanismo para atender necesidades primarias es utilizar lo correspondiente a ahorro pensional  para esto. Mírese cómo desde hace rato, el aumento salarial para este año, como en los anteriores, ya rebasó el costo de vida.

Pero las perlas continúan. Ahora resulta que el sistema de prima media y el aporte individual no funcionan. Ellos que fueron los que diseñaron los actuales perversos sistemas ya no los ven efectivos y se disponen a anunciar una serie de reformas que en uno de sus tantos aspectos toca lo de las edades de pensión. No se contentan con que la Ley 100 de Alvaro Uribe Vélez aumentó las edades de pensión y dicen que 60 y 65 años todavía son insuficientes. Pero no para ahí, porque aseveran que las mujeres son privilegiadas al tener menor edad de pensión que los hombres y porque ellas tienen más expectativas de vida.

Nada gratuito, las noticias de días pasados, cuando las captadoras de pensiones señalaron que las pensiones que equivalen al salario mínimo no son rentables para ellos.

El futuro es peor de incierto.
Cordialmente: Andrés Cubides Rodríguez
 
 
Nota periodistica:

Sistema pensional debe ser revisado urgentemente porque tiene vacíos, señalan expertos

Múltiples sectores, encabezados por la Corte, están promoviendo un revolcón en la salud. Entre los problemas por corregir están el bajo porcentaje de los recursos que va a capital futuro.

Además, la poca rentabilidad de los fondos y la inconstancia en los aportes.

Para Stefano Farné, director del Observatorio del Mercado de Trabajo y la Seguridad Social de la Universidad Externado de Colombia, uno de los principales peligros del modelo actual es que el aporte pensional que constituye capital futuro es relativamente bajo: 11,5 por ciento.

En consecuencia, "la gente tratará de evadir las cotizaciones, porque haciendo cuentas notará que está cotizando dos veces: una para su pensión y la otra, para pagar las pensiones del régimen de transición", advierte él.

El régimen de transición, establecido por la Ley 100 de 1993, le da un tratamiento privilegiado a las mujeres que el primero de abril de 1994 tenían 35 años o más y los hombres que tenían 40 o más, al igual que las personas que en esa fecha hubieran cumplido 15 años o más de cotizaciones.

Los intereses son muy bajos

Según el investigador, si los fondos reconocen una tasa del 6 por ciento real (descontada la inflación), después de 35 años de cotizaciones continuas, un trabajador que gana el mínimo tendrá ahorrado el equivalente a 168 salarios mínimos, cuando el Departamento Nacional de Planeación (DNP) estima que para jubilarse a los 62 años se necesitan 214.

De acuerdo con el reporte de la Superintendencia Financiera, la rentabilidad mensual promedio de los fondos de pensiones obligatorias estuvo entre el 8,52 y el 10,85 por ciento efectivo anual durante los últimos tres años.

En consecuencia, dice Farné, el 60 por ciento de los cotizantes de uno y dos salarios mínimos difícilmente logrará una pensión con las tasas de interés vigentes.

Los que ganan más no se librarán de la incertidumbre, pues también dependen de la rentabilidad, que en el país es muy volátil.

No se cotiza constantemente

"No es cierto que eso se pueda ajustar en el largo plazo, como dicen las autoridades económicas", anota Decsi Arévalo, del Centro de Investigaciones para el Desarrollo (CID) de la Universidad Nacional.

A eso hay que sumarle, dice ella, que la población no cotiza sistemáticamente, ya sea porque deja trabajar o porque no encuentra empleo.

"Los recursos de ahorro se dirigen a alimentar el crecimiento del sistema financiero. Cerca del 20 por ciento está en papeles extranjeros. Solo un porcentaje pequeño financia activos del sector. Por eso las esperanzas de un mayor crecimiento económico y de más empleo no se concretan", argumenta Arévalo.

Ella y Farné plantean la necesidad de una reforma, "porque ninguno de los dos sistemas (prima media y cotización individual) ha dado resultados". En este sentido, el Banco Mundial opina que hay que mezclarlos.

David Bojanini, presidente de Suramericana de Inversiones, cree que el problema es el pasivo pensional y que mientras no se cubra es difícil implementar otro modelo.

Su opinión es que lo más prudente en este momento es aumentar las edades pensionales, "porque 60 y 65 años son muy bajas, especialmente para las mujeres.

Finalmente, el ejecutivo cuestiona el hecho de que ellas se pensionen antes que los hombres, pues tienen una mayor expectativa de vida y podrían aportar "una mayor densidad de cotización".

"El sistema actual fracasó"

Arévalo concluye que el sistema pensional de Colombia no ha logrado proteger a toda la población ni ha auspiciado el crecimiento económico, como prometió.

Las cifras son dicientes, sostiene la investigadora del CID: tan solo el 17 por ciento de los adultos mayores tiene pensión y el nivel de afiliación de la población trabajadora sigue en el 42 por ciento.

Según el más reciente informe de la Superfinanciera (30 de junio), los afiliados a los fondos de pensiones, de cesantías y de reservas de pensiones del régimen de prima  suman 19.596.224, o sea 10,6 por ciento más que en el 2007.

El 42 por ciento cotiza a los fondos obligatorios de pensiones y el 31,5, a prima media.